Las nuevas piezas de ajuar para la Virgen de la Esperanza de Triana

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En estas últimas semanas, y coincidiendo además con la campaña de las diferentes candidaturas, la Hermandad de la Esperanza de Triana ha presentado a través de sus redes sociales numerosas novedades patrimoniales.

Además del propio camarín, también se ha hecho lo propio con el ajuar de la Virgen de la Esperanza, tanto con nuevas piezas como restauradas.

El nuevo manto para la Virgen de la Esperanza de Triana

Una de la más destacadas es el nuevo manto de la Virgen de la Esperanza. Es una obra de extraordinaria riqueza artística y técnica diseñada por Gonzalo Navarro y ejecutada por el taller de bordados de las hermanas Rama, en Brenes.

El proyecto parte de la idea original de nuestro hermano José Ignacio Sánchez Rico, concebida con el propósito de dotar a la imagen de una pieza que aunara rigor histórico, sensibilidad estética y excelencia en su ejecución. El diseño toma como principal fuente de inspiración los bordados de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, fusionando con equilibrio los postulados estilísticos del Barroco tardío y el Academicismo, en plena consonancia con la saya proyectada en julio de 2023.

La ornamentación se articula en torno a una amplia cenefa principal y un campo central de repetición modular, dispuesto de manera simétrica y ocupando toda la superficie del manto. Una cenefa perimetral más estrecha recorre el contorno de la obra, completando un conjunto de gran armonía y monumentalidad.

El programa decorativo, de marcado carácter vegetal, incorpora estilizadas rocallas, flores de lis, cuernos de la abundancia y una profusa variedad de motivos florales. La cenefa exterior está realizada en cartulina entrelazada con cordón y enriquecida con lentejuelas. Las piezas que componen la cenefa principal muestran un notable despliegue técnico, con labores ejecutadas en técnicas como ladrillo, puntita, estilo, media onda y rombo, estando la mayoría de ellas perfiladas con cartulina de liso.

La restauración de una saya de la Virgen de la Esperanza de Triana

Por otra parte, se ha restaurado una saya para la Virgen de la Esperanza de Triana.

Esta pieza, realizada a partir de antiguos bordados de los faldones del paso de la Virgen de la Esperanza, ejecutados por Benjamín Pérez y posteriormente adaptados a saya por el taller de Fernández y Enríquez entre los años 1997 y 1998, ha sido sometida a un delicado e integral proceso de conservación y restauración.

La intervención, llevada a cabo por José Luis Sánchez Expósito, del taller de bordados Santa Clara, ha comenzado con una reestructuración del diseño conservando las distintas piezas bordadas y una minuciosa limpieza de las mismas destinada a eliminar los efectos del paso del tiempo y devolver a la obra su luminosidad original. Posteriormente, se ha procedido a la consolidación y fijación de hilos sueltos y zonas debilitadas, garantizando su correcta conservación y estabilidad estructural. Asimismo, la pieza ha sido pasada a un nuevo tejido soporte en tisú de plata, reforzando su durabilidad y asegurando su adecuada preservación para el futuro.

Restauración de una toca de la Virgen de la Esperanza de Triana

También ha culminado la restauración de una de las piezas más destacadas de su ajuar procesional: la rica toca de sobremanto de la Virgen de la Esperanza, estrenada en el año 1989.

Esta singular obra fue bordada por Benjamín Pérez y donada por quien fuera hermano mayor Vicente Acosta Domínguez, junto a su esposa Elisa Carriazo Japón, a juego con la saya que ambos regalaron en ese mismo año.

Entre sus elementos más destacados sobresalen la cenefa de pseudoveneras vegetales, el óvalo con el escudo de Su Santidad San Juan Pablo II y la decoración de dragones que escoltan el ancla timbrada con la Corona Real, rodeada por la leyenda ‘Esperanza de Triana Coronada 1984’.

Con el objetivo de garantizar su adecuada conservación y prolongar su vida útil, la toca ha sido sometida recientemente a un delicado y exhaustivo proceso de limpieza y restauración por parte de José Luis Sánchez Expósito, del Taller de bordados Santa Clara.

La intervención ha permitido recuperar la belleza, riqueza y definición original de sus bordados, devolviendo a la obra gran parte de su esplendor y realzando nuevamente la calidad artística de sus diseños y ejecuciones.

Igualmente, se ha procedido a su pase a una nueva malla de nudo elaborada íntegramente a mano, siguiendo los métodos artesanales tradicionales y respetando en todo momento las características originales de la pieza.

Un nuevo cíngulo para la Virgen de la Esperanza

Por otra parte, se ha realizado un nuevo cíngulo con caídas, bordado en oro sobre terciopelo burdeos. El diseño de esta pieza ha sido concebido por el proyectista Antonio Castro.

En la zona correspondiente a la cintura, el dibujo toma como inspiración los mismos motivos presentes en la cenefa de la saya morada con bordados del siglo XIX que forma parte del patrimonio de la imagen. Para las caídas se ha recurrido a una decoración vegetal y geométrica propia del estilo modernista que caracteriza dicho conjunto.

La ejecución de la obra ha corrido a cargo de Sebastián Marchante Gambero, quien ha empleado técnicas y materiales tradicionales, utilizando hilo de oro fino, lentejuelas, espejuelos, canutillos, espiguillas y mingos.

Una gargantilla para la Virgen de la Esperanza de Triana

La Virgen de la Esperanza de Triana ha recibido la donación de una gargantilla-collar de alta joyería. La obra ha sido realizada en los talleres de Mill Joyería por los maestros joyeros Francisco Mill y Lidia Mill.

La pieza, ejecutada en oro blanco de 18 quilates, se encuentra cuajada en su totalidad por 398 diamantes talla brillante, alcanzando aproximadamente los 10 quilates en pedrería. Su diseño evoca las grandes joyas de la aristocracia de finales del siglo XIX, incorporando delicados matices inspirados en la Belle Époque.

Fotografías: Hermandad de la Esperanza de Triana.

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