Coronavirus y cofradías: bulos y realidades

Publicado por

Sin lugar a dudas, uno de los temas que más preocupan a la ciudadanía es la aparición del coronavirus y las consecuencias que puede llegar a tener en la población.

Televisiones, radios, prensa escrita y digital, y por supuesto las redes sociales inundan en estas últimas semanas de informaciones relacionadas con esta enfermedad. En ocasiones, esta información sobredimensionada puede provocar la llegada de las conocidas fakes news, bulos y, por consiguiente, el alarmismo, la histeria y la psicosis que hay en estos momentos a nivel mundial.

Para ello, hay que saber qué es el coronavirus, qué efectos produce y cuál es su nivel de transmisión.

Según la Organización Mundial de la Salud, los coronavirus (CoV) son una amplia familia de virus, más de sesenta conocidos, que pueden causar diversas afecciones, desde el resfriado común hasta enfermedades más graves. y que actúan tanto a mamíferos como a aves.

De todos ellos, solo tres presentan brotes epidemiológicos en humanos. El primero de ellos es el MERS-Cov, que presenta un nivel de letalidad del 35%, con más de 800 muertes y un registro de 2.400 casos. detectándose por primera vez en Arabia Saudí el año 2012.

El segundo es el más conocido, hasta la fecha. Se trata del SRAS-Cov, que comenzó en China en 2002. Se propagó por más de 37 países provocando alrededor de 700 muertes, cuya letalidad es del 10%.

El tercero y más reciente es el que conocemos, el COVID-19. Descubierto en la ciudad china de Wuhan, presenta una tasa de mortalidad mucho más baja que los otros tipos descritos anteriormente, pero los casos de neumonía son más frecuentes.

Este COVID-19 sí presenta una velocidad de transmisión mayor con respecto a los anteriores, pero una eficiencia menor. De todos los contagiados, el 85% no presentan ningún tipo de síntomas, mientras que alrededor del 10% tienen síntomas propios de una gripe. A fecha del 10 de marzo, un 3,6% de los infectados fallecen, en especial a las personas de avanzada edad o con una patología previa. Si se acota por edades, esa tasa de mortalidad aumentaría al 8% en personas mayores de 70 años y al 15% en mayores de 80 años.

Es conveniente distinguir las muertes por coronavirus y las muertes con coronavirus, fallo muy habitual en determinados medios de comunicación. Es más, si lo comparamos con la gripe estacional, y según publicó el CSIC, en la temporada 2018/2019, éste último provocó 525.300 infectados solo en España y, de todos ellos, 6.300 fallecieron, con una tasa de mortalidad del 1,2%.

A nivel global, los datos de contagiados por el COVID-19 se mantienen estables. A fecha de 10 de marzo, de los 117.734 infectados, 80.757 se concentran en China, mientras que de las 4.262 muertes producidas en total, 3.024 se han producido en la ciudad china de Wuhan.

Mientras que los datos en China continúan bajando de forma ostensible, no ocurre lo mismo en Italia, donde se concentran la mayor tasa de mortalidad, un 6,21%. Allí se acumulan 10.149 infectados y de ellos se han producido 631 muertes y se han curado 724. En él, se concentran las mayores medidas de restricción en Europa, extendiéndolas desde Lombardía, región donde comenzó el brote hasta todo el país, y que afecta a sesenta millones de personas. Un país confinado donde se ha prohibido el desplazamiento, salvo por motivos laborales, de salud y necesidad y se suprime cualquier evento que provoque una cierta aglomeración de personas.

Centrándonos en España, los números de infectados también están subiendo. Los últimos datos dados por el propio Gobierno ascienden a 1.679. De ellos, se han producido 35 muertes y se han sido dados de alta 135, por lo que la tasa de mortalidad se queda en un 2,1%. Los principales focos se concentran en la Comunidad de Madrid, Vitoria, Labastida y La Rioja.

Como medidas de restricción en estos puntos, entre otras tantas, se suspenden todas las actividades colectivas de todo tipo, tanto culturales como sociales, con una afluencia superior a mil personas. En aquellos casos en que se celebren en espacios cerrados, como teatros, y el aforo es menor de mil personas, el recinto deberá reducirse a un tercio de su capacidad para que no haya masificación.

En estos momentos, estas medidas no afectarían a Andalucía, y en especial a lo que nos ocupa, la Semana Santa. Esta decisión dependerá de cada comunidad autónoma, y estará determinado por la evolución de este virus. A pesar de no encontrarse en una zona significativa de transmisión del coronavirus, la Comunidad Valenciana ha decidido aplazar las Fallas de Valencia, que iban a comenzar el próximo 14 de marzo.

Está claro que la Semana Santa de Sevilla concentra a centenares de miles de personas por las calles de la ciudad, muchas de ellas provenientes de fuera de la capital, fomentando así el turismo en estas fechas. En estos momentos se desarrollan con total normalidad los preparativos en torno a la Semana Mayor: comienzan a montarse los pasos procesionales en los diferentes templos, se preparan los palcos en la plaza de San Francisco y se están realizando tanto en el Consejo como en las hermandades y el Ayuntamiento las diferentes reuniones previas de su prearación, tal y como se hacen cada año.

No ayuda en absoluto los diferentes bulos y falsas informaciones que se generan en las redes, no solo por niños y jóvenes, sino por personas pertenecientes a las propias hermandades y determinados medios de comunicación, ávidos de notoriedad y vanidad para sacar su “exclusiva”, sin ningún tipo de contraste, más propias de barras de bar, o de taberna.

A pesar de todo ello, las corporaciones ya han tomado cartas en el asunto, y siguiendo, las recomendaciones de la archidiócesis, desde el pasado sábado, se pretende evitar que se den besos o tocar a las imágenes durante los besamanos y besapiés de este segundo fin de semana de Cuaresma. Recomienda “que se realicen a través de la mirada a la imagen sagrada o a través de una inclinación de cabeza”.

Además algunas de las entidades han dado un paso más allá y han procedido el pasado el pasado fin de semana a acordonar a la imagen para evitar que se bese. Incluso, en el caso del Gran Poder, ha decidido suspender temporalmente el beso del talón en su camarín.

A pesar de que la tradición de rendir honores a la imagen con un beso se remonta a 1925, con la Virgen de la Esperanza Macarena, desde el punto de vista médico y biológico, no deja de ser un acto completamente antihigiénico.

El paso del pañuelo por la mano o el pie, que de forma reiterada daña más la policromía de la talla, no implica la desaprición de esas pequeñas gotas de saliva que se impregnan en la imagen a la hora del beso. Es más probable incluso que pueda aparecer un herpes labial o cualquier infección provocada por un intercambio de fluidos salival que del propio coronavirus, por lo que estas medidas son acertadas para la propia salud.

En conclusión, siempre son recomendables, y a la vez necesarias, tomar ciertas medidas de higiene básicas, pero sin caer en el alarmismo, ni histeria ni psicosis. No podemos tratar al coronavirus como si fuera la peste bubónica, ni la lepra ni el ébola.

Hay que buscar fuentes de información fiables y oficiales, y evitar a todos aquellos que generan una alarma innecesaria y provoquen bulos. En definitiva, seguir los consejos e indicaciones de las autoridades competentes y sanitarias, a la espera de la evolución de este COVID-19.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s