El 23 de marzo de 2018, Viernes de Dolores, se cumplirá el cuarto centenario de la fusión entre la Hermandad de la Sagrada Entrada en Jerusalén y la del Amor. Dos meses más tarde, el 13 de mayo, hará cuatro siglos del encargo a Juan de Mesa de la realización del Santísimo Cristo del Amor y de una dolorosa por parte de la corporación, revitalizada por dicha unión. La hermandad del Domingo de Ramos, establecida desde 1922 en El Salvador, se prepara para un año especial. Su hermano mayor, Fernando Mora-Figueroa, repasa los principales actos a celebrar y explica el motivo por el que el Amor no va a protagonizar una salida extraordinaria: “Es nuestra manera de ser y de llegar al cofrade”.
Con la honestidad y la claridad que le caracteriza, Fernando Mora-Figueroa asegura que es “inviable” que vuelvan a salir los tres pasos juntos de forma habitual; explica que no le ha parecido “correcta” la decisión del Martes Santo; cree que en el año 2020 no se va a celebrar una gran extraordinaria con las imágenes de Juan de mesa; y, entre otros asuntos, afirma que el Señor del Amor no necesita una restauración.
La entrevista al completo, a continuación.
Se acerca un año muy especial para la Hermandad del Amor.
En primer lugar, nos planteamos qué íbamos a hacer para celebrarlo. Lo primero que nos preguntamos fue si íbamos a protagonizar una salida extraordinaria, la repuesta fue negativa. No es costumbre en la hermandad hacer este tipo de actos. Esto no es una crítica a nadie, entiendo que hay otras hermandades a las que les encanta hacer salidas extraordinarias. Por ejemplo, yo disfruté mucho con la Virgen de la Paz de regreso a su barrio tras ser coronada. Cada hermandad tiene su manera de ser. También rechazamos la posibilidad de hacer un viacrucis por el entorno del Salvador con el crucificado.
¿Cuáles son los actos principales que van a celebrar?
Decidimos hacer dos cosas: una serie de actos y cultos extraordinarios y convertir los cultos ordinarios en extraordinarios. El primero que teníamos planteado era una misa en los Terceros, donde se produjo la fusión, pero ha sido imposible por las obras de la iglesia. Es algo que tenemos aparcado pero que no vamos a suprimir. En febrero vamos a celebrar una exposición en el ayuntamiento, donde queremos enseñar la historia de la hermandad. La idea es mostrar una imagen de lo que ha sido y es la corporación. Se van a exponer muchos enseres, como dos palios antiguos de la virgen, un manto… Así como una gran cantidad de documentación. Si todo sale como esperamos, la exposición va a ser grandiosa. El día 23 de febrero tenemos un concierto por parte de la Banda de Música de las Cigarreras en el Salvador en el que se van a interpretar marchas dedicadas a la hermandad y un poema sinfónico. Tras el verano, vamos a celebrar la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, función principal de la hermandad hace tres siglos. Coincidiendo en ese fin de semana, 15 y 16 de septiembre, realizaremos un besapiés y besamos conjunto con el Señor del Amor y la Virgen del Socorro.
Entre los cultos destaca el besapiés que va a protagonizar el Señor de la Sagrada Entrada en Jerusalén.
Es un culto que no conozco que se haya hecho nunca. El sábado previo al pregón, al Señor de la Sagrada Entrada en Jerusalén se le dedica una misa y, posteriormente, los niños pasan a besar a la imagen. En 2018 se va a celebrar un besapiés durante dos jornadas en el que vamos a invitar a todos los colegios de Sevilla y en el que queremos que éstos, además, disfruten del audiovisual que se está realizando sobre la historia de la hermandad. Se ha hecho un cartel y un tríptico – especial para los niños- con las principales oraciones. El objetivo principal es atraer a los niños, es complicado porque, por lo general, las familias viven fuera del centro.
«Hay muchos hermanos que desean que volvamos a salir con los tres pasos juntos, yo no quiero porque los años que lo tuvimos que hacer por lluvia fueron una locura. Dios quiera que no tengamos que volver a procesionar de esta forma»

En el caso de que fuese un éxito: ¿se podría realizar anualmente?
No sé si sería posible durante dos días, pero, quizá, sí que podría ser durante todo un sábado. En función del éxito lo veremos, pero sí es posible que lo hagamos de manera anual. Es una imagen a la que mucha gente le tiene devoción y, sin embargo, está muy poco tiempo en besapiés. Vamos a intentar darle un poco más de realce al Señor de la Sagrada Entrada.
¿Cree que por el hecho de que no vaya a haber extraordinaria pueda pasar desapercibida esta efeméride para la Sevilla cofrade?
Creo que no. No es que no quiera que la Sevilla cofrade participe de la celebración, pero lo que deseo es que la efeméride se centre fundamentalmente en la hermandad. Tenemos cinco mil hermanos y bastante difícil es ya hacerle llegar la información a ellos. Sé que a muchos cofrades lo que les gustaría es que hiciésemos una salida extraordinaria, pero no. Pienso que la exposición en el ayuntamiento puede ser un ‘pelotazo‘, la película es impresionante… Es nuestra manera de ser y de llegar al cofrade. La celebración va a llegar a donde nuestra hermandad llega, nosotros no somos ni la Macarena ni el Gran Poder, pero también tenemos nuestro público.
Hablamos de una cofradía dual: ¿hasta qué punto ayuda a que sea una hermandad joven?
Ayuda mucho, en el misterio de la Sagrada Entrada salen mil niños. En el año 1934 la hermandad se quedaba sin niños en la Borriquita. Hay un momento en el que a Tristán Alonso padre se le ocurre la brillante idea de que en el cortejo de la Borriquita participen solo niños y los mayores que tuvieran que hacerlo. Mientras que en 1970 se decide partir la cofradía por la mitad. Hubo una polémica tremenda; dentro de la hermandad había voces que afirmaban que era el final de la corporación, la Paz, que llegaba la primera a la carrera oficial hasta ese momento, envió al ABC una carta terrorífica… Creo que ha sido la decisión más positiva que se ha tomado en el Amor porque cada día crece más en el Domingo de Ramos. Se especificó en las reglas que todos los mayores que salieran en la Borriquita debían hacerlo también junto con la Virgen del Socorro y el crucificado del Amor; no se quería que la primera parte de la cofradía se convirtiera en una procesión distinta.
Nadie cae en la cuenta de que ponéis en la calle alrededor de dos mil nazarenos.
Ponemos alrededor de 2300 o 2400 nazarenos en la calle. Somos la cuarta cofradía de Sevilla en número de nazarenos. Hay muchos hermanos que desean que volvamos a salir juntos, yo no quiero porque los años que lo tuvimos que hacer por lluvia fueron una locura. Había hermanos que pensaban que el año del cuarto centenario era una buena ocasión para volver a salir con los tres pasos. De ninguna manera, no se cabe. Los dos últimos años que hemos salido juntos, hemos tenido que abrir las puertas del Salvador antes porque no se cabía. Es inviable. Dios quiera que no tengamos que volver a procesionar de esta forma. Cada uno en su momento, que para eso se separó.
«Lo del Martes Santo no me parece bien porque se ha hecho de forma aislada. La Semana Santa es una. ¿Y si a nosotros se nos ocurre hacer la estación de penitencia a Santa Ana? Es una locura»
No se habla mucho de ella, pero el Domingo de Ramos es una jornada complicada.
Para mí es la más complicada. Durante los últimos años la subdelegación del gobierno tiene reuniones específicas con dos jornadas de la Semana Santa: la Madrugada y el Domingo de Ramos. ¿Por qué? En nuestra jornada les preocupa que es el día que más nazarenos, público y niños hay en la calle. Cualquier estampida en el Domingo de Ramos podría ser una catástrofe. Es un día complicado, sobre todo, en la zona de Cuesta del Rosario, Salvador, plaza del Pan y Alfalfa, cuando van de regreso la Cena, San Roque y la Hiniesta, y nosotros estamos intentando salir. Sé que el consejo está estudiando una reforma para 2019.
¿Dónde está la solución del día?
Es muy complicado porque si intentas arreglar algo, estropeas otra zona. Me he dedicado a hacer muchos bocetos para solucionar la jornada y todos terminan en la basura. Lo ideal en el Domingo de Ramos sería que una cofradía saliese de la catedral por la izquierda y otra por la derecha, se podría hacer incluyendo a una por la Cuesta del Bacalao y a otra por Hernando Colón. Ahí entramos en cuestiones delicadas. En este sentido, me quito el sombrero con la Macarena, que ha decidido, por el bien de la Madrugada, discurrir por la Alfalfa. Ojalá todas las hermandades fuésemos a las reuniones con esa anchura de miras por el bien de la Semana Santa. Por ejemplo, lo del Martes Santo no me parece bien porque se ha hecho de forma aislada. La Semana Santa es una. ¿Y si a nosotros se nos ocurre hacer la estación de penitencia a Santa Ana? Es una locura. No me ha parecido correcto que la decisión del Martes Santo vaya separada del resto de la Semana Santa. ¿Qué hubiese pasado si los cambios de orden que van a aplicar los hubiesen hecho sin modificar el recorrido de la carrera oficial?
¿Cabe la Milagrosa en el Domingo de Ramos?
No. Me sentó muy mal que me sacaran en los periódicos por una conversación coloquial entre Javier de Martos, hermano mayor de la Milagrosa, y yo. Ellos me comunicaron que habían pensado que la Borriquita podría salir treinta minutos antes y, por lo tanto, la Milagrosa se colocaría entre nosotros y Jesús Despojado. Les dije que no, que no podíamos adelantar más la salida. Le comenté, en tono distendido, que por qué no abrían la jornada. Les dije que lo pidieran, que era el momento, pero también les aseguré que en el Domingo de Ramos no se cabe. ¿Por qué les animé a pedirlo? Porque si va a haber una reforma de la Semana Santa, ahora es el momento. En el Domingo de Ramos no se cabe, es el día que más tiempo de paso tiene por la carrera oficial. Creo que en la única jornada en la que podría caber una cofradía es en el Sábado Santo, pero en ella no quiere salir nadie.
En 2020 tenemos el ‘Año de Mesa’: ¿qué preparan las hermandades que poseen titulares del artista?
No tenemos nada preparado. Hace un año me llamó el hermano mayor de Monserrat, Francisco Yoldi, para que organizásemos algo para celebrar dicha efeméride. Aquello se quedó parado y ahora se está volviendo a retomar. Algo haremos.
¿Algo grandioso, a la altura del artista?
¿Qué es algo grandioso? Si algo grandioso es hacer una procesión de crucificados uno detrás de otro, no. Una de las cosas que se ha planteado es hacer una exposición con las imágenes de Juan de Mesa en el Sagrario. Pienso que el crucificado del Amor debe estar en su altar o en el paso procesional. No es una cuestión que me guste. Propongo hacer en un punto central una exposición de tipo documental y, después, organizar desde ahí rutas que permitan disfrutar de las distintas obras de Juan de Mesa. Es decir, que sea una exposición que cuente con muchas sedes, que no solamente se vean sus imágenes, sino las ubicaciones donde se encuentran. Hay otras opciones distintas a poner a todos los Cristos juntos.
«El Cristo del Amor no necesita una restauración. El tema que se plantea permanentemente es si necesita una limpieza. El crucificado del Amor está un poco oscurecido. ¿Pero un cristo con 400 años tendría que ser blanco?»

¿Nos obcecamos demasiado con las procesiones extraordinarias?
Nosotros no vamos a hacer salidas extraordinarias. ¿De qué se trata? ¿De hacer más pasitos por la calle, más procesiones? No. Distinto es que el señor arzobispo nos pida que saquemos a la calle a las imágenes. Si la gente quiere ver al Señor del Amor, que venga a su altar. Está ahí todos los días del año.
¿Necesita el Señor del Amor una restauración?
Restauración no. Todos los años hay un experto que le hace una revisión a la imagen por si tuviera alguna fisura y demás. El tema que se plantea permanentemente es si necesita una limpieza. Es una cuestión muy complicada, no sabría definirme sobre este tema. El crucificado del Amor está un poco oscurecido. ¿Pero un cristo con 400 años tendría que ser blanco, quedarse muy claro? Si le hace falta una restauración en algún momento porque veamos que tiene algún peligro, se le haría sin dudarlo. Pero ahora mismo el único tema que se plantea es si es necesaria una limpieza. Por ahora no se va a limpiar.
Hay voces que afirman que la imagen está demasiada oscurecida.
Puede que esté un poco sucia, no se lo voy a negar. Cuando ves al Cristo del Amor muy cerca, percibes que una de las piernas está más oscurecida. Actualmente es moreno y así se va a quedar. El siguiente hermano mayor tendrá que tomar la decisión, alguna vez habrá que hacerle la limpieza, pero creo que no es el momento. El Cristo está bien.
Para terminar, ¿cuál es la gran devoción de Fernando Mora-Figueroa?
Posiblemente, mi gran devoción sea la Virgen del Socorro. Es tan difícil… Le tengo mucho cariño al Señor de la Sagrada Entrada y al Cristo del Amor, pero con el paso de los años la dolorosa me ha ido ganando poco a poco. Te vas enamorando de Ella. Llegué a la hermandad con siete años y me llamaba la atención la Borriquita, soy un enamorado de la imagen. Por eso le digo que es muy difícil decidir entre las tres. Va, quizá, por etapas de la vida, pero hoy por hoy es la Virgen del Socorro.
