El Ayuntamiento de Sevilla ha aprobado este pasado viernes 9 de octubre la declaración de interés general, público y social del proyecto ‘La Casa de la Esperanza’, promovido por la Hermandad de la Macarena, dando así un paso decisivo para su desarrollo en el inmueble municipal de la calle Perafán de Rivera, número 12.
Esta iniciativa nace con la voluntad de ponerse al servicio de la sociedad y, especialmente, de las personas en situación de vulnerabilidad.
La declaración aprobada permite avanzar en el procedimiento administrativo necesario para hacer posible la concesión demanial del inmueble, que la Hermandad aspira a habilitar como un centro de carácter social, cultural, formativo y asistencial.
‘La Casa de la Esperanza’
El proyecto se estructura en torno a seis grandes áreas de actuación: inclusión social, inclusión educativa, apoyo a mayores, asistencia sanitaria, investigación social y una red de colaboración con entidades, instituciones y socios protectores comprometidos con la acción social y la promoción humana.
En el ámbito de la inclusión social, la Casa de la Esperanza impulsará programas de ayuda directa a familias y personas con dificultades económicas, fondos de asistencia para hermanos, feligreses y vecinos necesitados, acciones de inserción laboral y recursos destinados a favorecer la autonomía personal y la integración social.
La inclusión educativa constituirá otro de los pilares del proyecto mediante la puesta en marcha de talleres inclusivos dirigidos a jóvenes en situación de vulnerabilidad o con necesidades específicas de apoyo educativo, escuelas de familias destinadas a mejorar la formación de padres y tutores, y actividades formativas orientadas a fortalecer capacidades personales, educativas y sociales.
Especial relevancia tendrá la atención a los mayores a través de programas específicos destinados a combatir la soledad no deseada, una de las problemáticas sociales más preocupantes de la actualidad. Mediante una red de voluntariado especialmente formada para esta labor, se promoverán acciones de acompañamiento, detección de necesidades y apoyo personal a personas mayores en situación de fragilidad o aislamiento. Asimismo, el Programa Veteranos fomentará la participación activa de los hermanos de mayor edad en la vida de la Hermandad, facilitando su asistencia a cultos, actividades y convivencias.
La Casa de la Esperanza desarrollará igualmente iniciativas dirigidas específicamente a mujeres en situación de vulnerabilidad mediante el programa Luz de Esperanza, concebido para prestar apoyo a madres solteras, gestantes o mujeres con escasos recursos económicos y limitadas redes de apoyo familiar.
En materia sanitaria, el proyecto contempla programas de acompañamiento y asistencia a pacientes y familiares, campañas periódicas de donación de sangre y futuras acciones relacionadas con la donación de médula, así como la colaboración con hospitales y recursos de acogida destinados a mejorar la atención y estancia de personas hospitalizadas y sus allegados. También se promoverán acciones de orientación y apoyo psicológico para quienes atraviesen situaciones de especial dificultad.
La dimensión formativa y promocional del proyecto se completará con aulas de formación profesional en distintos oficios y actividades ocupacionales dirigidas a personas alejadas del mercado laboral, favoreciendo su capacitación y desarrollo personal. Asimismo, se impulsarán tertulias dialógicas intergeneracionales, actividades culturales y programas de pastoral penitenciaria orientados a la reinserción y acompañamiento de personas privadas de libertad.
Junto a ello, la Hermandad promoverá una línea de investigación y colaboración institucional destinada a impulsar proyectos sociales, culturales y formativos en cooperación con universidades, fundaciones, entidades sociales y otras instituciones comprometidas con la promoción humana y la transformación social.
Uno de los pilares fundamentales de esta nueva etapa será ‘La Mariquilla’, la red de voluntariado de la Asistencia Social de la Hermandad, concebida para canalizar la participación de hermanos y no hermanos que deseen poner su tiempo, experiencia y capacidades al servicio de quienes más lo necesitan. Esta plataforma permitirá integrar la colaboración de profesionales de distintos ámbitos —sanitario, educativo, jurídico, social o laboral— junto a numerosos voluntarios comprometidos con una forma de servicio basada en la cercanía, la discreción y la entrega.
