El pasado sábado 20 de junio, la Virgen del Carmen de San Gil regresó al culto tras la labores de conservación y restauración llevadas a cabo en estos últimos cuatros meses.
Esta intervención ha sido realizada por la conservadora Sheila Criado, cuyas labores se han centrado en la realización de un estudio previo y anoxia, consolidación y soporte, limpieza, reintegración de la policromía y la colocación de sus pestañas originales.
La restauración de la Virgen del Carmen de San Gil
En primer lugar, se realiza un examen organoléptico y estudio de TAC, seguido de un tratamiento de anoxia para la eliminación total de xilófagos.
A su conclusión, se comienza con el saneamiento de grietas y fendas, fijación de la policromía debilitada por los alfileres y renovación de los sistemas internos de sujeción y protección de cuero. Posteriormente, se procede a la eliminación del humo de las velas en el conjunto y retirada de múltiples repintes que falseaban la obra original en la imagen del Niño, recuperando el color y brillo de las encarnaduras.
Continúa con el estucado de pérdidas de color y daños, seguido de una reintegración cromática mediante puntos con técnicas reversibles y barnizado protector. Para finalizar, se ha procedido a la conservación y colocación de sus pestañas originales (retiradas intactas), empleando 48 horas de posición horizontal para el correcto fraguado del adhesivo y limpieza de los globos oculares.
Fotogalería








Fotografías: Carlos Iglesia.
