Sevilla, de película

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Hay ciudades que se visitan. Otras, apenas se sobrevuelan con la memoria. Y luego está Sevilla, que no se deja recorrer: se derrama sobre el viajero como una visión imposible, como un espejismo construido por arquitectos ebrios de azahar y astrónomos enamorados de la luz.

Estos días, cuando las luminarias de Netflix descendieron sobre la ciudad para engalanar la presentación de Berlín, Sevilla no pareció una urbe terrenal, sino el decorado definitivo de una civilización futura; una metrópoli soñada por algún escritor de ciencia ficción que, cansado de imaginar planetas lejanos, comprendió que el paraíso ya existía a ambas orillas del Guadalquivir.

Llegaron celebridades, artistas, cámaras, periodistas y fulgores internacionales como quien arriba a una capital imperial suspendida fuera del tiempo. Y Sevilla, lejos de intimidarse, hizo lo que lleva siglos haciendo con emperadores, poetas, celebridades y reyes: sonreír apenas, con esa suficiencia elegante de quien sabe que ninguna fama humana puede competir contra la eternidad de sus atardeceres.

Las calles parecían avenidas interestelares revestidas de albero y piedra antigua. Las fachadas, iluminadas para la ocasión, adquirían el aspecto de palacios flotantes de alguna monarquía galáctica. Los coches oscuros desfilaban por la ciudad como cápsulas diplomáticas llegadas desde otros mundos, mientras los flashes rebotaban sobre la Giralda con la obediencia reverencial de miles de luciérnagas mecánicas.

Y Sevilla, mientras tanto, seguía oliendo a jazmín, vestida de ese color jacaranda del que solo Ella puede y sabe presumir.

He ahí el prodigio.

Porque cualquier ciudad moderna puede fabricar un espectáculo; lo verdaderamente milagroso es lograr que el espectáculo parezca pequeño frente al alma de la ciudad que lo acoge. Y eso fue lo que aconteció. Netflix vino a presentar una serie, sí, pero terminó confirmando algo que Sevilla lleva siglos susurrándole al mundo: que aquí la ficción pierde la batalla contra la realidad.

Fotografía: Europa Press News.

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