La Hermandad de la Esperanza de Triana celebrará el próximo 30 de junio cabildo de elecciones, con dos candidaturas. Una de ellas está encabezada por el hermano y actual teniente de hermano mayor, Guillermo Revuelta.
En este sentido, continúa desgranando su programa de cara a estos comicios.
Ratificación de los diferentes cargos de confianza
La candidatura de Guillermo Revuelta seguirá depositando su plena confianza en los hermanos que actualmente desempeñan sus cargos en la comisión artística, en el vestidor y en las camareras de los titulares, en los capataces del Cristo de las Tres Caídas y de la Virgen de la Esperanza.
Por lo tanto, Paco Ceballos y Juanma ‘Cantero’ continuarían como capataces del misterio y del palio, respectivamente, mientras que Francisco Javier Hernández Lucas hará lo propio como vestidor.
Las nuevas propuestas patrimoniales de la candidatura de Guillermo Revuelta
A nivel patrimonial, destaca entre las propuestas el enriquecimiento de la corona de oro de la coronación canónica pontificia de la Virgen de la Esperanza, realizada por Juan Borrero y Francisco Fernández, de Orfebrería Triana, en 1984; con piezas de calidad de antigua joyería.
También se creará la figura del conservador del Tesoro Devocional de la Esperanza de Triana, como responsable técnico encargado de supervisar el estado de conservación de los bienes, coordinar intervenciones y garantizar que el uso de las piezas en cultos y salidas no comprometa su integridad.
Se realizará un nuevo terno bordado, con mantolín a juego, para la reposición al culto de Santa María Magdalena en la capilla de los Marineros. Además, se culminará el proyecto de hechura de un terno bordado para San Juan Evangelista, diseñado por Francisco Javier Sánchez de los Reyes y que será ejecutado por Pepi Maya y se hará un nimbo dorado.
Designación de un delegado de relaciones con las distintas pastorales y grupos parroquiales de Santa Ana
Para finalizar, se designaría a un hermano como delegado de relaciones con las distintas pastorales y grupos parroquiales de la real parroquia de Señora Santa Ana.
Así, la hermandad conocerá de primera mano el presente de su parroquia, las líneas de trabajo que se siguen por parte de las diferentes pastorales y grupos parroquiales, con el fin de marcar el camino para fomentar una colaboración mutua en los campos de la formación y la caridad.
Todo lo anterior quedaría reflejado en un protocolo consensuado entre la hermandad y la parroquia, donde queden recogidas, de forma pormenorizada, las actuaciones de colaboración y apoyo que se llevarán a cabo.
