Uno de los grandes momentos de la pasada Semana Santa tuvo lugar en el discurrir de la Virgen de la Esperanza Macarena en su regreso por Santa Ángela de la Cruz.
Al llegar al cruce de la calle Alcázares, y de manera sorpresiva, el paso de palio reviró hacia los asistentes que se situaban allí, a decenas de metros por unas vallas allí dispuestas.
La intrahistoria del saludo de la Virgen de la Esperanza Macarena
Este aforamiento de la calle Alcázares y disponer una valla a 50 metros no se debió al Ayuntamiento hispalense, sino por la propia corporación. El motivo es para que el cuerpo de nazarenos pudiera acceder a los servicios del colegio San Francisco de Paula, tras una dura Madrugá y con un volumen tan amplio de nazarenos.
En ese instante, y cuando el paso de la Virgen de la Esperanza se encontraba a pocos metros del cruce se decidió que revirara hacia la calle Alcázares para aquellos devotos que allí estaban pudieran estar cerca de la Virgen. ‘No me lo esperaba’, eran los comentarios de los asistentes que vivieron vivir una estampa para el recuerdo.
«Si el pueblo no puede llegar a Ella será Ella la que llegue al pueblo. Y así sea por siempre». La Virgen de todos, tal y como ha expresado en multitud de ocasiones el actual hermano mayor, Fernando Fernández Cabezuelo.
Gestos que marcan la excelencia macarena.
Vídeo
Vídeo: Carmen de Salteras.
Fotografía: Hermandad de la Macarena.
