Como cierre a la trilogía dedicada a las hermandades de penitencia, sale a la luz, a finales de octubre coincidiendo con la XXIII Feria del Libro de Sevilla, el tercer volumen de ‘La Semana Santa de Manuel Albarrán. El fotógrafo de las cofradías de Sevilla (1909 – 1954) III’, una nueva publicación de Ediciones Alfar, que han realizado los investigadores Emilio José Balbuena Arriola y Enrique Guevara Pérez.
Manuel Albarrán Expósito (1909 – 1954) ha sido uno de los máximos representantes de la fotografía en la historia de la Semana Santa, innovador y creador de las fotografías de estudio dentro de los templos o en dependencias privadas de nuestras hermandades, que desde la década de los treinta del siglo pasado hasta 1954 en que muere, hizo una ingente labor gráfica para dejar plasmada la realidad de nuestra fiesta mayor en sus imágenes, cultos y cofradías. Por todo ello fue homenajeado con la entrega de una placa de plata repujada con los escudos de todas las hermandades de la ciudad, en reconocimiento a su labor en 1951. Gracias a la generosidad de la familia De Ben Oliver, propietaria del Archivo Albarrán, podemos disfrutar en esta obra de más de cuatrocientas fotografías de primera calidad y muchas de ellas inéditas de diferentes hermandades, siendo esta publicación la continuación de los dos libros presentados el pasado año.
Prologado por el conocido fotógrafo cofrade Jesús Romero Dorado, cuenta con unas notas biográficas por parte de José Manuel y Luis Antonio de Ben Oliver, en representación de la familia que atesora el Archivo Albarrán, un comentario del veterano fotógrafo Rafael Alcázar Otero y una introducción por parte de los autores donde se expone la evolución del mundo de la fotografía de la Semana Santa hasta tiempos de Albarrán y la explicación del contenido del libro. Tres grandes bloques titulados imágenes, cultos y cofradía distribuyen las maravillosas fotografías en blanco y negro que el lector a buen seguro disfrutará como han disfrutado los autores comentando todas y cada una de ellas.
En la portada el Cristo de la Buena Muerte, en el templo de la Anunciación, sobre su paso procesional sirve de pórtico para este libro que pretende ser homenaje y muestra de admiración a Manuel Albarrán, el fotógrafo de las cofradías de Sevilla.

