El histórico encuentro de las Esperanzas, veintinueve años después

Avatar de Carlos IglesiaPublicado por

Esta procesión de clausura o magna por el II Congreso Internacional e Hermandades ha sido uno de los grandes acontecimientos cofrades, que será recordados a lo largo de muchísimo tiempo por las diferentes generaciones.

Uno de esos  momentos ha sido el encuentro entre la Virgen de la Esperanza Macarena con la Virgen de la Esperanza de Triana en la catedral. Ocurrió tras la llegada de la dolorosa de San Gil a la catedral, tras finalizar su traslado en la noche del domingo 8 de diciembre. ante la mirada de los hermanos macarenos que tuvieron el privilegio de acompañarla.

En primer lugar lo hizo ante el Cristo de la Expiración de la Hermandad del Cachorro y ante las patronas de Lora del Río y Utrera, la Virgen de Setefilla y la Virgen de Consolación respectivamente, además de la protectora de Dos Hermanas, la Virgen de Valme.

Posteriormente fue el encuentro con la Virgen de la Esperanza de Triana, que ya se encontraba tras su traslado en la tarde anterior. Momentos de emoción entre los hermanos la que se pudieron y que pudieron revivir aquella añeja estampa del año 1995.

Se especuló con la posibilidad de que también se iba a dar durante la procesión de clausura, en concreto a la altura del puente de Triana, pero finalmente por cuestiones organizativas y de seguridad se desechó esta idea.

El encuentro de las Esperanzas del año 1995

En la Madrugá del año 1995, el Calvario pasó por delante de la Virgen de la Esperanza y aceleró su ritmo para llegar a la real parroquia de la Magdalena.

Comenzaron a pasar el cortejo de la Esperanza de Triana. Poco antes de las 07.00 horas, cuando el Cristo de las Tres Caídas estaba en el arco del Postigo y la Virgen de la Esperanza en la avenida de la Constitución, comenzó de nuevo a llover, obligando a entrar apresuradamente y permanecer unos momentos a la dolorosa de la calle Pureza.

Los Gitanos, que se encontraban en la plaza de San Francisco, decidieron dar marcha atrás en dirección a la iglesia de Santa Catalina, lugar donde hacían su entrada por las obras de la parroquia de San Román.

Llegó el momento más esperado, antes de la salida de la Esperanza de Triana de la catedral, ambos pasos se acercaron y se pusieron frente a frente, obrándose una de las estampas más recordadas en las últimas décadas.

Los hermanos de ambas corporaciones rezaron la Salve durante unos minutos. Seguidamente hizo su salida por la puerta de Palos la dolorosa de la calle Pureza. Tras la imagen, hizo lo propio la Virgen de la Esperanza Macarena, bajo las primeras luces del alba.

Sin lugar a dudas, uno de los grandes momentos en la historia de la Semana Santa hispalense.

Fotografía: Hermandad de la Esperanza de Triana.

Deja un comentario