Sevilla espera acoger durante este puente de la Inmaculada a 1,2 millones de personas, según las cifras estipuladas por el Ayuntamiento, con motivo de la procesión de clausura (la procesión magna) del II Congreso Internacional de Hermandades: «Puede ser el triple de personas que un Domingo de Ramos», asegura el propio consistorio hispalense.
Por todo ello, desde el Cecop se ha elaborado un plan de emergencias para que estos días puedan transcurrir con normalidad ante la alta afluencia de público.
Semáforos y líneas rojas de contención
En este sentido, se informará periódicamente sobre los niveles de ocupación en las calles del centro, a modo de semáforo. En rojo indica que no se permite el acceso y se recomienda usar recorridos alternativos. En ámbar hay una alta ocupación, donde el acceso estaría controlado y se evitar acceder con carritos de bebés. En verde, el acceso estaría permitido y se recomienda no obstaculizar el paso.
Por otra parte, se instalarán unas líneas rojas de contención, similares a las de la cabalgata de Reyes para que el público no la pueda traspasar. En caso de una aglomeración de personas siempre hay que ir por la derecha, evitando obstaculizar el paso. No se podrá acceder con carritos y a los menores hay que sujetarlos en brazos.
Prohibidos los cangrejeros y la pirotecnia
Otra de las medidas será la prohibición de cangrejeros delante de los pasos procesionales, donde habrá policías para que no suceda. También estará prohibido el uso de drones y de pirotecnia durante esta procesión.
El tráfico se verá notablemente afectado por lo que el día 8 no podrán salir de sus aparcamientos los vehículos del Casco Histórico y Triana. Ese mismo día, el transporte público de Tussam será gratuito a excepción de la línea del aeropuerto.
