Promulgan que ver es abandonar la fe y las creencias sin embargo este Rey Santo ha visto, lo ha visto y no solamente sigue instaurado en su fe, si no que la ha multiplicado por un millar.
Cristo, el Hijo del Altísimo resucitó según lo manuscrito, según lo transmitido de generación en generación y testimonios de ello existen.
Yo, Fernando, Rey y Santo lo he vídeo en San Lorenzo cargando con una cruz, la suya, la nuestra. Poderoso su mirar, aún más su Poder.
Yo, Fernando, Rey y Santo lo he visto en Triana, crucificado, expirante rezando por nosotros mientras visteis le devolvemos rezos y lágrimas, oraciones y gracias y siempre algún reproche porque no somos perfectos y niña logramos entender el destino y el designio que nos tienen preparado.
Yo, Fernando, Rey y Santo lo he visto muerto en la Universidad, allá dice se forman los jóvenes, allá donde se forman los hombres y mujeres que con formación y devoción, volverán a dar testimonio de su fe.
Yo, Rey y Santo te he visto resucitado en Santa Marina, victorioso, con las claras marcas de una fiera que perdiste a posta por nuestros pecados, por nosotros.
Y como yo, Fernando, Rey y Santo, tú, y tú… exaltar la victoria de la vida sobre la muerte, sobre el pecado, de la verdad sobre la mentira, de la Luz sobre las Tinieblas y que los ecos de nuestro testimonio se entrecrucen en cualquier plazuela sevillana.
Todo cobra sentido, incluso entre diluvios, sin pasos, sin la algarabía y el jolgorio con en que solamente Sevilla sabe rezarte. Hoy todo cobra sentido, hoy los pechos están plenos, llenos, inundados de amor incluso cuando sabemos que “Esto”, lo más nuestro, se acabó.
Sean felices porque Se cumplieron las Escrituras.
