Ultimando

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Concluyen aquí los manuscritos de este Rey Santo a la anualidad presente de 2019 y de qué primorosa manera que encauzando eventualidades vitales acaecidas a lo largo y ancho de la misma.

Este Rey Santo anhela comenzar recordando a Julen y con este angelito, la totalidad de pequeños infantes que marcharon por causa jamás justificada. Negatividad ante la existencia de motivo por el cual un ser inocente, con decenas de anualidades en su horizonte vital, pueda abandonarnos. No caben enfermizos malestares irreversibles, descuidos,… acá mis rezos por todos ellos, pequeños.

Esta decimonovena anualidad de la centuria presente será recordada en la posteridad más futura como aquellas fechas en la que el ser humano consiguió el hito de obtener postal fotográfica primigenia de un agujero negro y para oquedad histórica irrecuperable, el incendio de la catedral de Notre Dame. Lágrimas saeteadas por mis ojuelos mientras manuscribo estas líneas ante la pérdida tan inusitada que sufrió la humanidad y su historia con cada insignificancia de llama… ¡la caída de esa techumbre! Solo el Altísimo conoce el porqué de tal terrible acaecimiento. Ese quince de abril…

Sin cabida a dubitativas cuestiones versadas, esta anualidad de 2019 se recordará por la celebración de elecciones y del desgobierno. Colores partidistas acontecen, sin pensamiento alguno en este Rey Santo, a las urnas sintiéndose ganadores mientras el pueblo pierde rotundamente unicidad tras unicidad. ¡Si este Rey Santo se presentara…!

Imposibilidad de dejar en el recuerdo otra dualidad de acontecimientos que inundaron e inundan líneas de diarios y semanarios; por la diestra, el traslado de los restos del Generalísimo Francisco Franco desde El Valle de los Caídos hacia su propio agujero negro en Mingorrubio y, por la siniestra, los acontecimientos deleznables de destrucción escondidos en una protesta que pretenciosamente opta a un Proceso de Separación e independencia de los limes de la Comunidad Autónoma de Cataluña del resto del Reino Español.

Tras este repaso, donde acontecimientos de menor importancia se escapan al recuerdo de este Rey Santo, solo desear a los lectores de INRI información una gozosa despedida de anualidad y una entrada triunfal en la veintena de esta centuria cual Borriquita en la Colegiata.

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