Uno de los monumentos barrocos de la ciudad puede volver a contemplarse, una vez hayan terminado los trabajos de restauración de muros, yeserías y pinturas de la capilla del Calvario en la parroquia de la Magdalena, sede de la corporación de la Madrugá desde 1927.
La restauración
Antes del inicio de los trabajos se realizaron en las pinturas diferentes pruebas tanto de solubilidad, de consolidación y de fijación de los estratos constitutivos de las pinturas murales, yeserías y pinturas sobre tabla y de limpieza física y química, además de la obtención de una documentación fotográfica.
Tras estos resultados las labores que se llevaron a cabo fueron la eliminación de depósitos de suciedad superficial mediante medio físico (aspiración y brocha), una limpieza físico química de las yeserías y del tercio superior de los parlamentos laterales de la capilla, y la consolidación y fijación de los estratos de preparación y color de la bóveda, por parte de los restauradores Carlos Peñuela, Ana Martín, Teresa González y Nieves Álvarez.
En la primera fase se acometieron los trabajos de conservación del retablo y la reja de la capilla y en la segunda fase se han arreglado las pinturas murales por los mismos restauradores, y la bóveda se ha sellado.
El presupuesto total asciende a los 80.000 euros, y la capilla reluce ya en todo su explendor. Atrás queda la suciedad, manchas amarillentas o grietas en la pintura y también ha desaparecido la humedad existente.
Fotografías: Hermandad del Calvario.
