Un día para la historia en la Hermandad de los Javieres el del pasado sábado 17 de enero. Sus imágenes titulares han sido trasladadas a su primitiva sede y de manera permanente, a la iglesia del Sagrado Corazón.
Una etapa que se cierra en Omnium Sanctorum, y otra que se abre en otro enclave distinto pero conocido para el crecimiento de esta hermandad, y con dos templos cedidos, tanto la iglesia del Sagrado Corazón y la capilla de los Luises, que reabrirán al culto en los próximos días.
El traslado de los Javieres al Sagrado Corazón
En torno a las 19.00 horas, la parroquia de Omnium Sanctorum abrió sus puertas en esa húmeda y fría tarde para la salida de ambas imágenes. En primer lugar lo hizo el Cristo de las Almas, de manera postrada y seguidamente lo haría la Virgen de Gracia y Amparo junto con San Juan Evangelista. Estuvieron acompañados por la capilla musical y la escolanía de María Auxiliadora, respectivamente.
En el cortejo se pudo contemplar los estandartes tanto de las corporaciones del Martes Santo, las de la parroquia de Omnium Sanctorum y la de la Resurrección. Momentos de nostalgia tras todas estas décadas en la calle Feria y con la ilusión de estar en el nuevo templo.
El cortejo visitó a las hermandades de Monte-Sión y la Lanzada en su discurrir. Numeroso público acompañó en todo momento a las imágenes, en especial tanto en la salida como en la entrada.
Tras revirar desde San Miguel hasta Jesús del Gran Poder, llegó uno de los momentos más esperados. Las puertas del Sagrado Corazón se abrieron para la llegada de las imágenes titulares, haciéndolo en primer lugar el crucificado y seguidamente la dolorosa. Un momento histórico para la hermandad y que refleja el inicio de una nueva etapa.
Cuando la corporación abra al culto el templo, el Cristo de las Almas ocupará un puesto destacado en el presbiterio, mientras que la Virgen de Gracia y Amparo, junto con San Juan estará en el retablo de la ‘Gran Madre’ de Duque Cornejo.
Vídeo: Carlos Iglesia.
