Un nuevo curso cofrade que comienza pero con muchas tareas que hacer de cara a la Semana Santa que viene en 2026 y que en la pasada ya dejó algunos problemas importantes, desde los grandes retrasos en Carrera, las vallas para los cortejos de nazarenos y no puedan acceder a la Campana o la dejadez en las podas de los árboles en los cortejos procesionales.
Tampoco hay que olvidar el fanatismo excesivo de bandas, los pitidos a San Esteban por no salir o incluso los cangrejeros VIP en determinadas hermandades.
Los retrasos en Carrera Oficial y entradas tardías
La gran problemática de todos los años que parece que nunca tiene solución. En líneas generales, todos los cortejos procesionales de la Semana Santa hispalense vienen aumentando de manera progresiva y los tiempos de paso son realmente limitados. Incluso en algunos de ellos, los nazarenos tienen que pasar de a cuatro o de a cinco, haciendo que los cortejos pasen por Carrera Oficial de una manera indigna.
A pesar de ello, se produjeron retrasos de manera inconcebible. La más aparatosa fue el Domingo de Ramos, con casi cien minutos de retraso. ¿Quién ha diseñado estos tiempos de paso para que haya cien minutos de retraso?
La reestructuración de la jornada no tiene ningún sentido, cuando se ha dispuesto a la Estrella la penúltima de la jornada, con entrada más allá de las 4 de la mañana, formar el famoso ‘trenecito’ entre la Cena, San Roque y la Amargura, o que una de las corporaciones más cercanas a la catedral como es Jesús Despojado que siga en la segunda del día a pesar de que sea una de las que más cercana tiene su sede de la catedral.
Jornadas que necesitan una reestructuración al completo y que será una de las tareas de este Consejo de Hermandades de cara a este curso.
Las vallas en Carrera Oficial
Más allá de los retrasos, la imagen de la auténtica vergüenza fue lo ocurrido en la entrada de la Carrera Oficial. Miembros de la empresa de seguridad privada contratada por el Consejo pusieron vallas para que varias cofradías no pudieran pasar más adelante, adentrándose a la Carrera Oficial.
Fueron varias las hermandades afectadas como la Estrella, el Baratillo, los Negritos o la Quinta Angustia. Los ‘seguratas’ de rigor argumentaron que fue para «que los abonados de la Carrera Oficial pudieran ver el transcurrir de la cofradía que iba por delante».
Pan y circo para que el que se gasta casi mil euros en una silla heredada por los siglos y siglos, en lugar de respetar y salvaguardar la estación de penitencia de los nazarenos y poder pedir su venia en Campana con normalidad.
¿Quién dio esa orden, el Consejo de Hermandades, la empresa de seguridad, el propio Cecop? Nadie dice nada, nadie se responsabiliza, nadie sabe nada de lo que ocurrió… Preocupación por si estas acciones vuelvan a ocurrir en 2026.
Las vallas y el excesivo aforamiento en la entrada de San Isidoro
La gota que colmó el vaso en torno a las vallas fue la entrada de la Hermandad de San Isidoro. Curiosamente, desde su salida de la catedral, la zona de la calle Placentines y Francos se encontraban totalmente aforadas, donde hubo muy poco público.
Ya en la entrada, policías de Tenerife (aunque se parecían más a los de Burgos) decidieron aforar la calle Luchana y dispusieron una distancia de quince metros sobre el cortejo. Ni la propia policía que acompañaba al cortejo procesional sabían que estaban ocurriendo. La estupefacción por parte de la corporación del Viernes Santo fue tremenda, denunciando incluso este caso a los distintos medios de comunicación.
Creo que la labor del Cecop, el organismo que controla la seguridad de la Semana Santa, debería haber dado ciertos toques de atención a los policías canarios para que no se hubieran saltado esa cadena de mando, algo que supuestamente ha ocurrido. Debe de existir una mayor centralidad y control en ese sentido de cara a la próxima Semana Santa. Como diría Raphael: «¡Qué sabe nadie!»
La falta de poda en la plaza del Duque
Ya lo hablamos en anteriores ocasiones sobre la falta de poda en la plaza del Duque. En el Domingo de Ramos, la Hermandad de la Hiniesta, la primera en pasar por esa zona, obligó al paso del Cristo de la Buena Muerte a estar parado durante unos veinte y a abrir espacio con las vallas y sillas de la zona.
¿Nadie en el Ayuntamiento se percató de esa falta de poda en una zona donde pasa la mayoría de las cofradías de la Semana Santa de Sevilla? Habrá que preguntarse cómo se está gestionando el departamento de Parques y Jardines en esta ciudad para que exista tal desidia en trabajos básicos como éste.
Los intensos aguaceros el Martes Santo
«Es sólo agua, no ácido», declaró hace unos años un advenedizo hermano mayor ante los micrófonos de un programa de radio.
La falta de formación, no solo cristiana, sino patrimonial básica ante obras de arte, y acentuando en este caso, de imágenes devocionales, de numerosas juntas de gobierno, hacen que se cometan negligencias de este calado. Y se ven año tras año.
En este año, y a pesar de las altas probabilidades de precipitación, hicieron que el Cerro y San Benito salieran, donde les cayó un importante aguacero, además del palio de la Virgen del Rocío de la Redención. Todos los expertos coinciden, que las imágenes se mojan podía provocar un problema en los ensambles de la madera y en la propia policromía, al igual que ocurre con el pan de oro en el paso o en el terciopelo y la oxidación del oro de los bordados.
Se espera que a lo largo de los próximos años haya una mayor responsabilidad por parte de las determinadas juntas de gobierno, confiar en organismos oficiales con el correspondiente parte meteorológico en lugar de lunáticos y druidas de lavadoras y semáforos, y sobre todo sentido común, sin olvidar tampoco el patrimonio humano que saca a la calle.
Los pitos en San Esteban
El año pasado ocurrió en San Benito y este año le ha tocado a San Esteban. Ante la incertidumbre sobre su salida, la Hermandad de San Esteban decidió abrir las puertas de su templo para segundos después y con la lluvia que estaba acaeciendo, volver a cerrarla y suspender su estación de penitencia,
Parece que a los kofrades con ‘k’ no les sentó bien y comenzó a pitar a la cofradía porque se quedaron sin escuchar a su banda favorita. Auténticos niñatos e imbéciles que ven los solos de cornetas o la chicotá en ‘Tik Tok’, que sustituye su habitual ronda de botellón y porros del día en la plaza de detrás de su casa por ir a ver cofradías como si fuera un concierto de Bad Bunny, de Karol G o de C. Tangana. Estos personajes, con tantas faltas de respeto y de educación, no tienen cabida en el mundo de las cofradías.
Los cangrejeros VIP
En anteriores veces hemos hablado de los cangrejeros, aquellos que se ponen andando frente al paso (o de espaldas), en la que siempre causa cierta división de opiniones.
Pero en esta ocasión hablamos de los cangrejeros VIP. Son aquellos que por privilegios de la junta de turno se les permite estar sin problema delante del paso, mientras los miembros de seguridad echan al resto que no son VIP a 50 metros por delante.
Así se vio en el regreso del paso de la Virgen de la Esperanza Macarena cuando se vivieron momentos muy tensos, donde testigos presenciales pudieron presenciar todos estos hechos, tanto en la propia estación de penitencia como en la magna del pasado mes de diciembre, donde se han visto insultos, empujones, señalamientos de a quien hay que echar y a quien no, y hasta denuncias, tal y como afirman numerosos hermanos a través de las redes, mientras los privilegiados permanecían sin problema.
Es curioso que luego en la polémica candidatura continuista de Notario saquen pecho por la bulla Macarena en sus redes sociales, no se les puede pedir peras al olmo. Todo cae. TIC TAC, TIC TAC…
La invasión turística en la Semana Santa
Es un fenómeno que poco se ha tratado en nuestras cofradías, pero que cada vez se hace más patente y que en determinadas festividades llega a perjudicar al sevillano de a pie.
Se trata de la invasión turística. Especuladores de la vivienda que compran pisos en el centro de la ciudad y lo usan como turísticos (de manera legal o ilegal) para divertimento de aquellos guiris que lo utilizan, en muchas ocasiones, sin el más mínimo respeto, en este caso, de nuestra Semana Mayor.
Despedidas de soltero/a con disfraces para ver cofradías, recibimiento con el albornoz o en calzoncillos desde el balcón, botellonas y gritos en los pisos turísticos duran el discurrir de las cofradías, hacerte selfies con un nazareno que está haciendo estación de penitencia, o simplemente, no saber guardar la compostura cuando se requiere.
Esperamos que ese tipo de turismo perjudicial para Sevilla y su Semana Santa pueda remitir como una moda pasajera y que pueda traer un turismo mucho más sostenible y respetuoso con nuestra fiesta mayor.
Fanatismo de bandas
Uno de los males endémicos es el fanatismo existente entre las bandas. Estos hechos suelen ocurrir en especial con determinadas bandas cristíferas.
Un fanatismo ‘kofrade’ en la que las imágenes o los titulares de las hermandades se las traen al pairo. Solo buscan su ‘Live Aid’ particular con el solo de cornetas o el ‘OHHHHHHHH’ y las risas nerviosas cuando tocan marchas como ‘Eternidad’, ‘Galileo’, o ‘Mi Madrugá’, como si hubieran entrado en el éxtasis de Santa Teresa. Móvil con palo encima de la banda no puede faltar para realizar la pertinente grabación de la cual jamás volverán a ver.
Incluso en las redes llegan a ir más allá. Cuentas anónimas o fake en redes desprestigiando o insultando a una u otra por simple gusto o de una manera muy torticera. El camino de ‘chirinbanda’ no es precisamente el más adecuado, aunque suelte banalidades por la televisión…
