La «mafia» de Pakistán amenaza e intenta amedrantar a artesanos y artistas sevillanos

Avatar de Carlos IglesiaPublicado por

Por desgracia, se está viviendo una situación totalmente inadmisible y muy desagradable para los artesanos y artistas sevillanos.

Se trata de los bordados que provienen de Pakistán. Estos supuestos «bordadores» se venden en diferentes grupos de Facebook y de Instagram y se ofrecen a realizar piezas bordadas para las distintas corporaciones. En la mayoría de las ocasiones, se dedican a hacer copias realmente burdas sobre diseños realizados por verdaderos artistas y artesanos de la capital hispalense a precios irrisorios y de una calidad paupérrima.

Por desgracia, son cada vez más las hermandades que se suman a esta ‘moda’, auspiciados por «donación de un grupo de hermanos». La última de ellas fue la Pastora de Santa Marina, con unos faldones con el escudo de Felipe V de cara a su coronación canónica. Ya el gremio de Arte Sacro emitió un comunicado denunciando este tipo de prácticas.

Amenazas e intentos de amedrantar a artistas y artesanos

Por desgracia, esta situación ha dado un paso más allá. El propio bordador y presidente del gremio del arte sacro, Francisco Carrera Iglesias ‘Paquili’, ha denunciado a los micrófonos de Canal Sur Radio, haber recibido amenazas de estos individuos de Pakistán en un mensaje a través WhatsApp. Se trataría de un «mensaje intimidatorio» desde un teléfono de este país asiático de alguien que se presenta como dueño de un taller de bordados de esa zona, donde el propio Paquili lo calificó como «una mafia»

Por desgracia, no es el único artesano afectado de esta situación. El diseñador Javier Sánchez de los Reyes y Antonio Castro del Pozo han recibido mensajes públicos desde Facebook de un tal Muhammad Tayyab, que se promociona con el plagio de diseños de estos artistas sevillanos.

Entre las «perlas» que soltó este elemento a estos artistas ha sido «Señor, yo no hago nada malo, la primera opción si tiene un problema es hablar con gente de España sobre como quiere trabajar con usted, como segunda opción, dar trabajo a un precio razonable para que nunca trabajen con usted», o «¿Cuántos trabajos harás en un año? 3 proyectos, 5 proyectos, 10 proyectos jaja», en tono de burla y mofa.

Se espera que se puedan acometer acciones judiciales ante estos sujetos. Tampoco se descartaría que hubiera un intermediario español que se ponga en contacto con estas hermandades que utilizan este tipo de productos.

Por otra parte, son numerosas las hermandades que han mostrado públicamente su apoyo a los artesanos y denunciando este tipo de prácticas.

Deja un comentario