Un cabildo con momentos de máxima tensión el vivido en la Hermandad de la Macarena el pasado martes 29 de julio.
La corporación sufre uno de los peores momentos de su historia reciente y se vio claramente reflejado en la basílica.
La pedida de dimisión y la convocatoria de elecciones anticipadas
En el turno de ruegos y preguntas, todos los hermanos participantes pidieron la dimisión inmediata de toda la junta de gobierno al completo con la nefasta gestión realizada en torno a todo lo acontecido por la negligente intervención a la Virgen de la Esperanza. Pidieron además el adelanto de las elecciones al mes de septiembre: «Ya habéis provocado demasiado a todos los macarenos. Váyanse por el bien de la hermandad».
Alguno de los hermanos fueron más allá y lo calificaron como «un acto terrorista, un atentado hacia el alma de los macarenos». Otros hermanos pidieron que ninguno de los miembros de la actual junta de gobierno se presente en las próximas elecciones, en clara referencia a la candidatura encabezada por José Luis Notario. Otros hermanos destacó que el único miembro que ha tenido «sentido de la responsabilidad» ha sido el hasta hace unas semanas el teniente de hermano mayor, Eduardo Dávila Miura.
Esta pedida de la dimisión de la junta de gobierno por parte de los hermanos también se extendió a la persona encargada de la comunicación de la corporación Alejandro López, dada la nefasta gestión realizada en estas últimas semanas por la nula información y oscurantismo en determinados momentos y el hostigamiento y caza realizado a uno de los hermanos desde los perfiles oficiales de la hermandad.
Abucheos y gritos de dimisión en el cabildo
Otro de los momentos con más tensión fue el vivido durante el informe leído por parte del hermano mayor José Antonio Fernández Cabrero al inicio del cabildo.
En varios puntos de su informe habló de los supuestos bulos emitidos en redes sociales, algo que encendió los ánimos de los hermanos, llegando a enfrentarse a ellos: «Yo respetaré el turno de ruegos y preguntas; respeten ustedes el informe». También marcó en ciertos momentos un discurso victimista: «Hay catorce familias que han sufrido mucho con toda esta situación».
Hubo abucheos y algún grito de ‘Dimisión’ hacia la junta de gobierno.
