El Lunes Santo fue, al igual que el Martes Santo, fue una de las jornadas más complicadas de la pasada Semana Santa en el aspecto meteorológico.
La lluvia apareció en varios momentos de la jornada, en la cual incluso varias de ellas se tuvieron que refugiar en otro templo o directamente suspender su estación de penitencia.
La lluvia en el Lunes Santo
La jornada del Lunes Santo iba desarrollándose con total normalidad. San Pablo regresaba a su templo, mientras que la Redención estaba saliendo de la catedral y Santa Genoveva pasaba por la Carrera Oficial, además de San Gonzalo se situaba por el entorno del puente de Triana y la parroquia de la Magdalena.
Comenzó a aparecer ligeras lloviznas y en torno a las 18.00 horas, la Hermandad de Santa Marta decidió suspender su estación de penitencia y hacer un acto íntimo en el interior de San Andrés. Por el contrario, la Hermandad de las Aguas sí decidió salir.
Estas lloviznas se hicieron más persistentes, en especial por la zona del Arenal, y obligó a que Santa Genoveva acelerara más su paso hacia la catedral. Por contra, en las Aguas hubo un cierto descontrol y descoordinación, ya que unos tramos de nazarenos avanzaban mientras que otros retrocedían a su templo mientras estaba saliendo el paso de palio de la Virgen de Guadalupe, sin que el propio público o los medios de comunicación supieran que estaba sucediendo en realidad. Finalmente, el paso de palio retrocedió hacia su templo y así lo hacía también el paso del Cristo de las Aguas.
Estos hechos propiciaron que hermandades como Vera Cruz, las Penas y posteriormente el Museo suspendieran su estación de penitencia.
Esa lluvia cesó, pero la amenaza de la llegada de un frente con más lluvia hizo que las cofradías que estaban en la calle tomaran importantes decisiones. Tres de ellas decidieron refugiarse en otros templos u otras sedes. En el caso de San Pablo lo hizo al santuario de los Gitanos (aunque previamente anunciaron acortar el recorrido), Santa Genoveva en el rectorado de la Universidad, mientras que San Gonzalo lo hizo en la catedral.
En el caso de la Redención aceleró su paso y acortó su recorrido para llegar lo más rápido posible hacia su templo. Al Señor del Redención y a Judas se le puso un capote conjunto, al igual que ocurriera en el Lunes Santo de 2022, y a la Virgen del Rocío otro para el manto.
Aún con las primeras luces de la noche entró en su templo el paso de misterio poco antes de las 21.25 horas. Pero ese cielo se tornó a rojo y comenzó a llover de manera abundante. Ese chaparrón comenzó a caer cuando la Virgen del Rocío estaba por el entorno de la Pila del Pato y Cardenal Cervantes, por lo que el paso tuvo que acelerar de manera ostensible, a paso de mudá, hasta su entrada entre un mar de paraguas que esperaban en su plaza, quince minutos después.
Con la lluvia cayendo en la capital hispalense era de momento de decisiones de las tres cofradías que se encontraban refugiadas. En el caso de San Pablo, comunicó que regresarían el Miércoles Santo por la mañana, mientras que San Gonzalo lo haría el Jueves Santo por la mañana. En su defecto, Santa Genoveva sí decidió regresar de nuevo a su barrio del Tiro de Línea.
A las 23.30 horas, cuando el riesgo de precipitación había bajado mucho, se abrieron las puertas del rectorado para la salida de Santa Genoveva. El Señor Cautivo lo hizo con el capote negro puesto, mientras que a la Virgen de las Mercedes se le dispuso otro en su manto. Fueron por el camino más directo a su templo y a un paso bastante acelerado, donde la cruz de guía llegó en menos de dos horas, a las 01.15 horas. Al llegar al barrio del Tiro de Línea el discurrir fue algo más pausado, tras alcanzar la avenida de Teatinos. No sería hasta las 03.07 no entraría el paso de palio de la Virgen de las Mercedes, finalizando este Lunes Santo.
De igual modo, tanto San Pablo como San Gonzalo pudieron hacer los regresos a su templo en la mañana del Miércoles y Jueves Santo, respectivamente sin ningún problema y por el camino más corto.
