La Hermandad de los Gitanos ha comunicado recientemente que no podrá estrenar al completo el juego de nuevos faldones para el paso de palio de la Virgen de las Angustias.
Estos trabajos están siendo realizados por el taller de Sucesores de Elena Caro. En este sentido, y dadas las dificultades el desarrollo de la ejecución y su complejidad, finalmente sólo se podrá contemplar el faldón delantero para la próxima Madrugá. Se podrá contemplar en los próximos días, cuando tenga lugar la mudá y la posterior subida al paso de palio de la Virgen de las Angustias.
El resto de los faldones se espera su conclusión de cara a la Semana Santa de 2026. Sin coste adicional, se han confeccionado unos lisos en los laterales de cara a esta Semana Santa.
Los nuevos faldones del palio de la Virgen de las Angustias desde el punto de vista técnico y artístico
En la idea de este proyecto Conde ha partido de varias premisas y condiciones que consideraba imprescindibles.
Para ello, se ha basado en que los faldones de un paso de palio, son un ornamento estético, que sirve para revestir bellamente las bases de ese altar itinerante, un símil con los “pilares” que sustentan ese retablo provisional, que alberga a la Virgen en la estación de penitencia.
Por ello, inspirándose en la Vida de María, que se sostuvo ante todo en las Virtudes Teologales, ha ideado plasmar y representar, de manera simbólica, esos “Pilares” de la Santísima Virgen, contando para ello con tres faldones principales, como tres son las Virtudes Teologales: Fe, Esperanza y Caridad.
Un simbolismo que además afecta en su disposición en los propios faldones, pues la Fe irá en el centro de todo, la Esperanza en el costero derecho que es la mano con la que la Virgen nos ofrece el rosario para la oración, y la Caridad en el costero izquierdo que es la mano en la que la Virgen porta el pañuelo del consuelo.
En cuanto a la ornamentación, Conde tenía claras las pautas a seguir, el palio es una pieza de una gran originalidad, obra de Gómez Millán con un gran colorido y un estilo inconfundible, “algo único que va por libre”, por lo que para esta parte ha querido beber más de piezas fronteras con los faldones, como son el manto y los respiraderos.
ara ello se ha dado vida a una ornamentación de fuente renacentista “con decoración de candelieri». Las pautas definitivas para la ornamentación se encontraron gracias a unas sedas antiguas procedentes de una capa pluvial desmontadas y que datan, como mínimo, del siglo XVII.
Estos bordados serán restaurados y enriquecerán enormemente la obra en conjunto, con esa antigüedad a la que se suma la calidad de su factura. Esta obra recoge las escenas perfectas para representar las tres virtudes teologales de una manera alegórica. Complementarán a esta obra dos símbolos de la letanías tal y como están en el camarín. Irán bordadas en esos mismos tonos azules.
Así, el faldón delantero llevará el templo del Espíritu Santo y la Puerta del Cielo, ambas asociadas a la Fe de María. En el lateral derecho llevará la Estrella de la Mañana y el ciprés, íntimamente asociados a la Esperanza. En el otro lateral llevará el espejo y la escalera, que personifican la caridad. En la trasera llevaría el sol y la luna donde aparecerá el texto “inter nocte ac die”, “Entre la noche y el día”.
Y para terminar se completan los faldones con el simbolismo de las flores, que representan las virtudes de la Virgen y que representarán, sólo, rosas y claveles.
