Hoy hablamos de un santo al que se le rinde culto en una corporación del Lunes Santo aunque no cuenta como titular de la misma, estamos hablando de San Ramón Nonato y su relación con la Hermandad del Museo.
Aunque esta hermandad no tiene ningún santo como titular sí es cierto que se le rinde culto en la capilla del Museo ya que el santo profesó como fraile en la Orden de la Merced, muy vinculada con la corporación.
Es una imagen de candelero y podría datarse del primer tercio del siglo XVII, estando su autoría cercana a Juan de Mesa o Martínez Montañés.
Su nombre era Ramón de Sorroy pero se le conoce por nonato al ser extraído del útero de su madre fallecida. Nació en una familia noble en Portell, cerca de Barcelona en el año 1200. Con el permiso de su padre ingresó en la Orden de los Mercedarios que estaba recién fundada por Pedro Nolasco a quién sustituyó a los pocos años en el cargo de «redentor o rescatador de cautivos».
Viajó al norte de África con una gran suma de dinero, rescatando en Argel a numerosos esclavos, al acabarse el dinero se ofreció como rehén para la libertad de algunos prisioneros. Fue torturado por sus captores, que para impedir que predicara, le pusieron un candado en la boca. El magistrado principal, teniendo que sí el santo moría no puedo ese obtener la suma estipulada por la libertad de los prisioneros a los que representaba, dio orden que se le tratase de una forma más humana. Nonato pudo salir de esta forma a la calle aprovechando para confortar y alentar a los cristianos, llegando a convertir y bautizar a algunos mahometanos. Al saberlo el gobernador dio orden para que muriese empalado pero se le conmutó la pena de muerte por la flagelación. Posteriormente fue rescatado por su orden. A su vuelta a España en 1239, fue nombrado cardenal por Gregorio IX quién le llamó para acudir a Roma pero no pudo llegar ya que a unos diez kilómetros de Barcelona le sorprendió una fiebre que acabó con su vida. Fue sepultado en la capilla de San Nicolás de Portell.
Puede aparecer con una birreta de cardenal, con una bolsa de dinero a los pies, con el candado, el hábito mercedario o un libro. Además es patrono de las parturientas y las parteras debido a las circunstancias de su nacimiento como indicamos al principio del artículo.
Muy cerca de la capilla del Museo, donde podemos obsevar la talla de la que estamos hablando, se encuentra el Museo de Bellas Artes de Sevilla, que ocupa el antiguo Convento de la Merced Calzada, fundado en unos terrenos cedidos por Fernando III tras conquistar Sevilla.
En el edificio encontramos numerosos restos del convento. En el claustro mayor, por ejemplo, decorado pictóricamente por Francisco Pacheco y Alonso Vázquez o en la Iglesia, donde se exalta se una manera maravillosa la orden mercedaria.
Es en este Museo donde encontramos otra representación de San Ramón Nonato, una talla de Juan de Mesa representado con el hábito mercedario, con muceta y pelo cardenalicio, portando en su mano izquierda un libro. Se sabe por el contrato de ejecución que portaba en su mano derecha una custodia y el candado en la boca que aún conserva. Destaca el tratamiento barroquizante de los paños, con grandes pliegues que aportan gran volumen y movimiento a la escultura. La cabeza, con una gran fuerza expresiva, transmite el fuerte carácter del misionero y presenta la característica talla mediana del cabello a base de bucles con gran dinamismo.
La Hermandad del Museo fue creada por los plateros de la ciudad de San Andrés en 1575. Dos años después pasa al Convento de la Merced (actual Museo de Bellas Artes), siendo aquí donde encontramos la vinculación de ambas entidades.
Fotografías: Arte Sacro y Museo de Bellas Artes de Sevilla.
