Todo preparado para la salida extraordinaria del Cristo de Burgos

Avatar de Carlos IglesiaPublicado por

El Cristo de Burgos realizará este sábado 1 de junio una salida extraordinaria en misión evangelizadora por el 450.º aniversario de su hechura.

Se celebrará una misa estacional en la catedral hispalense. Iba a llevarse a cabo en la plaza de San Francisco, pero una manifestación en la Plaza Nueva ha obligado que en estos últimos días se lleve a cabo en el seo hispalense.

Los horarios y recorridos de la salida extraordinaria

Su salida será a las 07.25 horas para continuar por plaza de San Pedro, plaza del Cristo de Burgos, Sales y Ferré, Boteros, Odreros, Jesús de las Tres Caídas, Cuesta del Rosario, Francos, Cuesta del Bacalao, Alemanes, Cardenal Amigo Vallejo, Plaza Virgen de los Reyes y entrada en la catedral por la puerta de Palos.

Tras la finalización de la misa estacional volverá por plaza Virgen de los Reyes, Cardenal Amigo Vallejo, Alemanes, Cuesta del Bacalao, Francos, Plaza del Pan, Alcaicería, plaza de la Alfalfa, San Juan, Boteros, Sales y Ferré, plaza Cristo de Burgos, plaza de San Pedro, con entrada a las 15.00 horas.

De igual modo, se ha anunciado que la Banda de Música del Maestro Tejera será la encargada de poner sus sones tras el paso del crucificado, en el regreso a su templo.

El Cristo de Burgos

En documento fechado el 18 de noviembre de 1573, el imaginero Juan Bautista Vázquez ‘El Viejo’ se compromete a ejecutar una imagen de un crucificado y una dolorosa en los siguientes términos: “con una corona de espinas y sus cabellos largos y un paño en el cuerpo, según y en la forma que está y lo tiene el Santo Crucifijo de la Capilla de San Agustín de esta ciudad…”.

El 22 de noviembre de 1574 finaliza el encargo que tiene como destino presidir una de las paredes laterales de la capilla funeraria del licenciado Castañeda en la parroquia de San Pedro. Por el recibo de finiquito se conoce que el coste de la imagen ascendió a cincuenta ducados y que la policromia corrió por cuenta del suegro del escultor, el pintor Juan de Zamora. Las dimensiones de la imagen coinciden con las estipuladas en el encargo “ocho palmos y medio de vara, que tenga desde la cabeza fasta el pie inclusive”.

Corría el año 1830 cuando el matrimonio formado por Francisco Gil y Narcisa Arias, feligreses de la parroquia de San Pedro, habilitan unos cuartos que existían debajo de la torre de dicha Iglesia y construyen una capilla para dar mejor culto a la citada imagen.

A finales del siglo XIX Manuel Gutiérrez-Reyes Cano transforma la fisonomía de la imagen del Crucificado hasta darle el aspecto actual. La reforma consistió en retirar la peluca natural, moldeando otra de estopa y pasta, al tiempo que sustituye el faldellín tubular de tela suelta por un sudario encolado. Posteriormente el escultor José Ordóñez Rodríguez, a principios del siglo XX, interviene sobre la imagen, probablemente añadiéndole otra policromía.

Deja un comentario