El pasado jueves 8 de febrero se presentó en la casa hermandad de los Gitanos el diseño de los futuros faldones del paso de palio de la Virgen de las Angustias. Su estreno se espera para la próxima Semana Santa.
Dicho proyecto ha sido presentado a los hermanos y medios de comunicación por el hermano mayor, José María Flores Vargas, el asesor artístico de la entidad e ideólogo del mismo, Francisco Javier Conde Leo; Gonzalo Navarro, proyectista especialista en bordados encargado de plasmar sobre el papel estos faldones; y Carla Elena, del taller de sucesores de Esperanza Elena Caro, quien se encargará finalmente de materializarlos.
Los nuevos faldones del palio de la Virgen de las Angustias desde el punto de vista técnico y artístico
En la idea de este proyecto Conde ha partido de varias premisas y condiciones que consideraba imprescindibles.
Para ello, se ha basado en que los faldones de un paso de palio, son un ornamento estético, que sirve para revestir bellamente las bases de ese altar itinerante, un símil con los “pilares” que sustentan ese retablo provisional, que alberga a la Virgen en la estación de penitencia.
Por ello, inspirándose en la Vida de María, que se sostuvo ante todo en las Virtudes Teologales, ha ideado plasmar y representar, de manera simbólica, esos “Pilares” de la Santísima Virgen, contando para ello con tres faldones principales, como tres son las Virtudes Teologales: Fe, Esperanza y Caridad.
Un simbolismo que además afecta en su disposición en los propios faldones, pues la Fe irá en el centro de todo, la Esperanza en el costero derecho que es la mano con la que la Virgen nos ofrece el rosario para la oración, y la Caridad en el costero izquierdo que es la mano en la que la Virgen porta el pañuelo del consuelo.
En cuanto a la ornamentación, Conde tenía claras las pautas a seguir, el palio es una pieza de una gran originalidad, obra de Gómez Millán con un gran colorido y un estilo inconfundible, “algo único que va por libre”, por lo que para esta parte ha querido beber más de piezas fronteras con los faldones, como son el manto y los respiraderos.
Para ello se ha dado vida a una ornamentación de fuente renacentista “con decoración de candelieri». Las pautas definitivas para la ornamentación se encontraron gracias a unas sedas antiguas procedentes de una capa pluvial desmontadas y que datan, como mínimo, del siglo XVII.
Estos bordados serán restaurados y enriquecerán enormemente la obra en conjunto, con esa antigüedad a la que se suma la calidad de su factura. Esta obra recoge las escenas perfectas para representar las tres virtudes teologales de una manera alegórica. Complementarán a esta obra dos símbolos de la letanías tal y como están en el camarín. Irán bordadas en esos mismos tonos azules.
Así, el faldón delantero llevará el templo del Espíritu Santo y la Puerta del Cielo, ambas asociadas a la Fe de María. En el lateral derecho llevará la Estrella de la Mañana y el ciprés, íntimamente asociados a la Esperanza. En el otro lateral llevará el espejo y la escalera, que personifican la caridad. En la trasera llevaría el sol y la luna donde aparecerá el texto “inter nocte ac die”, “Entre la noche y el día”.
Y para terminar se completan los faldones con el simbolismo de las flores, que representan las virtudes de la Virgen y que representarán, sólo, rosas y claveles.
Fotogalería
Fotografías: Hermandad de los Gitanos.
