Las mejores imágenes de los besamanos de las Esperanzas

Avatar de INRIPublicado por

A lo largo de estos últimos días, la capital hispalense ha celebrado la advocación de la Esperanza con diferentes cultos internos, destacando el de las dos principales devociones marianas de la ciudad: la Esperanza Macarena y la Esperanza de Triana.

Los besamanos y veneraciones de las Esperanzas

La Virgen de la Esperanza Macarena se dispuso en besamanos para sus fieles y devotos. Para la ocasión, la Virgen de la Esperanza lució su manto de salida de tisú, diseñado y realizado por Juan Manuel Rodríguez Ojeda de 1930 y la saya blanca bordada, también de tisú, obra del taller de Charo Bernardino de 2013, además de la corona de la coronación y fajín rojo.

Tras la imagen se ha dispuesto las escaleras que alcanzan su camarín, donde se encuentra el sillón de la Realeza de María, flanqueado por dos candelabros. Dos ángeles ceriferarios, lámparas, jarras de cerámica con flores de tonalidad blanca y blandones, confirman el majestuoso conjunto.

También la Virgen de la Esperanza de Triana estuvo en besamanos- Llevó para la ocasión la saya de tisú de plata y la toca de sobremanto, bordadas ambas piezas por las hermanas Martín Cruz en 1968 y 1965, respectivamente. El manto que porta es el conocido como el de ‘los dragones’, bordado por Esperanza Elena Caro en 1948.

Completa el conjunto un rostrillo de encaje de Inglaterra sobre tejido de plata y su característico pecherín conocido como ‘el refregador’. Finalmente, sobre sus sienes, porta la corona de oro labrada en Orfebrería Triana con la que la Virgen fue coronada canónicamente en 1984, y luce el puñal de brillantes estrenado en 2022 elaborado con diversas piezas del joyero de la imagen.

Preside un aparato de cultos efímero que simula, en esta ocasión, un salón del trono, en alusión al origen del propio acto del besamano en sí mismo, como ceremonia real. Como fondo, un extenso telón de terciopelo rojo es precedido por un marco de madera tallada y dorada, obra de Antonio Sánchez, a modo de dosel. En su interior, como fondo, se ha dispuesto el portentoso techo de palio bordado en el taller de Hijos de Olmo, en 1918. Todo ello se encuentra coronado por un manifestador de las grandes solemnidades, propiedad de la Hermandad de la Palma de Cádiz, obra de finales del siglo XVIII.

En la calle Castilla, la Virgen de la O estuvo en besamano0s en el presbiterio de su propia parroquia. levó sobre su peana de camarín su manto morado y saya blanca con bordados recuperados de las hermanas Antúnez. Tras la imagen, a modo de dosel y con varias tandas de candelería, completando la escenografía con flores de tonalidad blanca.

Desde la tarde del jueves 14 estuvo dispuesta en besamanos fue la Virgen de la Esperanza de la Hermandad de la Trinidad. En esta ocasión estuvo situada a los pies del altar mayor. Lució su manto de tisú del bicentenario bordado, una saya de tisú bordada a juego.

Estuvo bajo un dosel con flores y una pintura serigrafiada y varios candeleros y flores de tonalidad blanca.

Siguiendo con los besamanos de las Esperanzas, otra de las dolorosas que estuvo en este culto interno fue la Virgen de Gracia y Esperanza de San Roque. La imagen se dispuso en su peana a los pies del altar mayor con su manto verde de salida y saya blanca, ambas piezas bordadas, y fajín rojo y la réplica de la medalla de la ciudad para la ocasión.

Tras la imagen se situó un dosel con el techo de palio y a los lados distintos candeleros de cera blanca. Además también estuvo presente varias jarras de flores de tonalidad blanca.

En el Plantinar, la Virgen del Sol estuvo expuesta en besamanos en la capilla anexa a la parroquia de San Diego de Alcalá. Se presentaba vestida con manto de vistas en terciopelo verde bordado, saya de tisú y corona y ráfaga plateada. Tras la imagen, y con varios candeleros se encontraba el Cristo Varón de Dolores junto a Santa María Magdalena y San Juan Evangelista.

Desde San Martín, la Virgen de la Esperanza Divina Enfermera, titular letífica de la Lanzada estuvo en veneración en el día de su festividad. La imagen llevó manto verde y saya blanca bordada para la ocasión además del Niño que se encuentra en su vientre. Tras la imagen un dosel, la insignia del Sine Labe Concepta varias tandas de candelería y flores en tonalidad blanca.

También estuvo en besamanos la Virgen de la Esperanza, Reina de los Mártires de la Hermandad del Juncal y la imagen de Santa María de la Esperanza de la Agrupación Parroquial Bendición y Esperanza.

Las otras veneraciones y besamanos del tercer fin de semana de diciembre

ras su misa de hermandad del viernes y ampliándose al domingo 17 de diciembre, la Virgen de Loreto se presentó en su besamanos en la capilla de su propia parroquia de San Isidoro. Llevó en esta ocasión manto azul de vistas y saya burdeos, encontrándose tras la imagen y en su altar, el Señor de las Tres Caídas. Dos jarras de clavel blanco, dos candelabros de cera blanca y sendos hacheros conformaron el montaje de este culto interno.

Culminando con sus cultos, la Virgen de Guadalupe de la Hermandad de las Aguas aguardó su veneración en su capilla.

Estrenó un nuevo manto burdeos y saya blanca bordada bordada llevó la imagen para la ocasión. Completó el conjunto varias tandas de candelería de cera blanca y un dosel.

La Virgen del Amor de la Hermandad de la Resurrección estuvo en besamanos en el día de la Esperanza. Llevó manto burdeos y saya de terciopelo azul bordada, a los pies del altar presidido por la cruz de guía. A los lados dos jarras con flores en tonalidad blanca para la ocasión.

El pasado sábado 16 de diciembre la Virgen de la Encarnación de San Benito hizo su traslado a las hermanitas de los Pobres. Allí permaneció hasta su regreso al día siguiente,

Lució manto azul y saya blanca en unas andas portada por sus hermanos.

Fotografías: Carlos Iglesia, Antonio Barrera, Benito Álvarez y Juanma Valverde.

Deja un comentario