Por desgracia, no todo fueron luces en esta pasada Semana Santa Sin duda fueron siete días donde tuvieron una especial relevancia la privatización del Santo Entierro Grande, el incumplimiento de las medidas en la reorganización de la Semana Santa, la ‘spider-cam’, o el ‘iluminado’ del Museo, siendo en líneas generales las notas negativas de estos días.
El incumplimiento de las medidas de la reorganización de la Semana Santa
Una de las medidas más difundidas de la pasada Semana ha sido la reorganización de la Semana Santa. Entre ellas contemplaban evitar las entradas tardías, la alternancia en la salida de la Carrera Oficial (dirección Alemanes vs dirección plaza del Triunfo) o evitar cruces y círculos de concentración, entre otros.
Más allá de las pataletas de determinadas hermandades, y a pesar de que no se efectuaran excesivos retrasos (tal y como argumentamos en el artículos de las luces) sí se vieron bastantes incongruencias con respecto a las medidas anteriormente mencionadas.
Uno de los casos más evidentes fue en el Domingo de Ramos, donde se estableció un orden de paso en la cual continuó a la Hiniesta y a la Cena yendo de manera consecutiva (aunque en esta ocasión, la e San Julián le antecedía) y creando otra más entre San Roque y la Amargura. La alternancia brilló por su ausencia y no evitó los círculos de concentración de personas en la zona de la Cuesta del Bacalao y Francos.
Y no hablemos de las entradas tardías, donde el paso de palio de la Virgen de la Estrella llegó a su capilla pasadas las 03.30 horas. ¿Qué sentido tiene retrasar un puesto en la Carrera Oficial si ya tiene una de las entradas más tardías yendo la antepenúltima? Y menos mal que no salió la propuesta de determinadas hermandades queriéndola llevar al cierre de la jornada en la Carrera Oficial.
Miedo da cómo querrán organizar la próxima Semana Santa.
La privatización del Santo Entierro Grande
Uno de los aspectos que más quejas han suscitado, incluso desde antes de Semana Santa, ha sido que no se haya podido habilitar ningún espacio para que el cofrade de a pie pudiera ver el Santo Entierro Grande, a excepción de los abonados de las sillas y palcos de la Carrera Oficial. Se habló de la Alameda en su momento pero varias cofradías mostraron su disconformidad por el largo trayecto que tenían que hacer.
Creo que en ese aspecto se debería haber dado «una vuelta de tuerca» de tal manera que todos los sevillanos pudiéramos contemplar in situ este magno acontecimiento, sin tener que privatizarlo de esta manera.
Y hablando del Santo Entierro Grande, el resto de hermandades del día se han llegado a ver afectadas, y no solo por la modificación de sus horarios e itinerarios, sino también por el bajón de público para presenciarlas en comparación con años anteriores.
La spider-cam
Como si fuera el Ramón Sánchez Pizjuán o el Benito Villamarín, la cadena pública andaluza decidió instalar una spider-cam en la plaza de San Francisco. No es más que una cámara colgada a través de una serie de cables para captar determinados planos aéreos.
Se desconoce si por una nefasto montaje, o por alguna mala maniobra de la misma, donde conllevó muchos quebraderos de cabeza, desde primera hora. El primer paso que llegó a la zona, el misterio de la Sagrada Entrada en Jerusalén se enganchó con los cables en la palmera, generando un leve retraso, donde además se cayó una de las hojas.
Más duró el percance con el paso de palio de la Virgen del Dulce Nombre, donde se enganchó con la cruz del remate del frontal del palio, y que provocó un gran retraso en la jornada. Bastante surrealista fue cuando en el Postigo intentaron cruzar miembros de la priostía de la corporación porque no se les permite la entrada en Carrera Oficial. Al final tuvo que intervenir la Policía para solventar este incidente.
Tras ello, se instó a desinstalar la mencionada cámara. Tarde, como la de aquella ‘cabeza caliente’ que tiró parte del decorado de una de las carrozas de la cabalgata.
El ‘iluminado’ del Museo
Uno de los hechos más lamentables fue el ocurrido el Lunes Santo en la plaza del Museo, en el discurrir de la cofradía. Un ‘activista’ o más bien un ‘iluminado’ (por no llamarle imbécil), se le ocurrió la genial de desplegar una pancarta delante del Cristo de la Expiración que ponía ‘Activismo por la abolición de imágenes de violencia explícita y tortura en las procesiones’. Rápidamente, fue repudiado y reducido por los costaleros de la cuadrilla del crucificado, siguiéndole la Policía que estaba en el lugar.
Poco más que añadir cuando tarados de este calado intentar manchar con este tipo de actos la Semana Santa hispalense y crear altercados de desorden público ante miles de personas, sin hablar de la falta total de respeto hacia la propia hermandad. ¿Los costaleros? Ante esa actitud, poco le han dado.
Puertas cerradas de la catedral en la llegada de los Negritos
Es una escena que se repite año tras año sin que se le dé atisbos para solucionarse.
Cada Jueves Santo, al llegar a las puertas de la catedral la primera de la jornada, la Hermandad de los Negritos, se la encuentra cerrada y tiene que esperar a que abran, dejando algunos minutos de retraso. Este hecho se debe a la celebración de los Santos Oficios en el seo hispalense. Un caso muy similar ocurre con la Carretería.
Es un problema que, sin lugar a dudas, arrastra la Semana Santa, sin que desde el propio arzobispado se le ponga más remedio, y más cuando los horarios están cada vez más encorsetados.
Una de las opciones es trasladar la misa de los Santos Oficios a la mañana, tal y como hacen en muchas localidades. Otra de ellas es que se permitan acceder a las hermandades al templo aunque continúe la celebración eucarística, siendo perfectamente compatible.
No es todo oro lo que reluce en las bandas
Aunque las bandas tengan un nivel excelente en líneas no es todo oro lo que reluce, y que trasciende más allá al ‘hooliganismo’ propio de este universo, o de formaciones musicales que parecen pensar que están por encima de la propia hermandad, tal y como se expresan en las redes.
Uno de los casos más destacados ha sido en el caso de Presentación al Pueblo, donde han perdido tres de los cuatros contratos (de momento) en la Semana Santa hispalense. En esta ocasión, se debe a cuestiones que trasciendan más allá del nivel interpretativo del mismo.
Tampoco se puede pasar por alto el caso de Tres Caídas tras el paso del Cristo de las Cinco Llagas. Ese ‘desdoble’ con su propio paso de misterio en el Santo Entierro Grande provocó que la calidad bajara de manera ostensible, con la consiguiente protesta de la corporación trinitaria.
A pesar de ello, no todo es culpa de las propias bandas. No se puede pretender contratar a una formación puntera por un 40% menos que lo hacen habitualmente en cada una de las jornadas de la Semana Santa y que tenga exactamente el mismo nivel. Nadie da duros a cuatro pesetas y ya llueve sobre mojado. De malas gestiones están las juntas de gobierno llenas, y ésta en concreto lleva años llevándose la palma.
La seguridad en determinados momentos
Por fortuna, esta Semana Santa se ha saldado sin apenas incidentes gracias a la gran labor efectuada por la Policía, Protección Civil y todos los integrantes que conforman el Cecop.
A pesar de ello se llegaron a vivir, de manera, momentos de gran tensión. Poco ha trascendido el ocurrido en el Postigo, en concreto en la entrada al callejón de la plaza del Cabildo, justo después de pasar el paso de misterio de Jesús Despojado. Allí se pudo ver un gran tapón de personas, donde hubo varios desmayos. Ni siquiera el personal sanitario pudo acceder a la zona, produciéndose momentos de enorme tensión. Por fortuna, todo se quedó ahí y minutos después se establecieron corredores en el mencionado pasillo.
La actitud del público en determinados momentos y las ‘sillas de los chinos’
En determinados momentos, la actitud del público resultó ser poco afortunada, rozando en ocasiones lo grotesco o incluso la mala educación.
Las acampadas en determinados lugares con las sillas ‘de los chinos’ se han convertido en un escenario habitual en la Semana Santa hispalense en los últimos años. La calle Pureza es el mejor ejemplo de ello, con auténticos picnics, mientras esperan la salida de la Esperanza de Triana desde el Jueves Santo por la mañana, al igual que ocurre en la plaza de la Esperanza Macarena.
Momentos complicados también durante el Santo Entierro Grande, en especial, en la zona de la Magdalena y el Arenal, donde estas ‘acampadas’ impedían apenas moverse al público en general.
No es más que un mal endémico que continúa año tras año, a pesar del cambio de señales.
Los urinarios públicos instalados por el Ayuntamiento
Más allá de las distintas procesiones y las incidencias que pudieran surgir a lo largo de cada una de las jornadas, otra de las cuestiones que hay que destacar son los servicios que implementa el Ayuntamiento de Sevilla para la celebración de una Semana Santa que congrega a centenares de miles de personas en una determinada zona como es el Casco Antiguo de la ciudad.
Uno de ellos es la instalación de urinarios públicos en distintos puntos del Centro. No tiene sentido su puesta en marcha y el anuncio del aumento de ellos si luego el usuario se lo encuentra cerrado. A las 01.00 horas de un Miércoles Santo ya se encuentran cerrados todos, cuando miles de personas continúan en las calles disfrutando del discurrir de las distintas cofradías de vuelta. O en la misma Madrugá a las 07.00 o 08.00 de la mañana.
Sevilla debe de oler a incienso y azahar por sus calles en Semana Santa y no a orines en cualquier esquina porque los urinarios se encuentren cerrados. Esperamos que con el nuevo alcalde se pueda cambiar esta situación.
La redes de las hermandades: la nula información y el mal uso de ellas
Aunque ya se comentó en artículos anteriores, las redes sociales se han convertido en el principal vehículo de información difusión por parte de las hermandades en estos últimos años.
Por lo tanto, si el día de la estación de penitencia es uno de los más importantes días del año para la entidad… ¿Qué sentido tiene informar de tu hermandad en las redes durante todo el año si el día que haces estación de penitencia no lo haces? Son cuestiones que, literalmente, a los cofrades de a pie se nos escapan, aunque por fortuna, cada vez son una minoría.
Tampoco debería ser de recibo el mal uso de ellas. Uno de los ejemplos más llamativos fue el tuit publicado por la Hermandad de la Cena con respecto al retraso que había originado la Hiniesta en Carrera Oficial justo al pedir su venia en Campana. Maneras que sobraron y que ya pidió disculpas la propia corporación de los Terceros.
¿Y la reforma de la Carrera Oficial?
Todo ello pasa también por una reforma de la Carrera Oficial. La inacción por parte del Consejo de Hermandades ha sido una de las notas negativas de esta institución que preside Vélez desde 2018.
Con Sainz de la Maza al frente, se llegó a estudiar diferentes alternativas. Además del famoso proyecto Creagh, también se proyectó comenzarla por la plaza de la Magdalena, otra hacerla en forma de ‘U’, hacerla a la inversa o incluso comenzarla por el Paseo Colón fueron las que se han puesto en la mesa y que desde el año 2018 volvieran de nuevo a guardarse en un cajón.
Se intentó una reforma nimia con la reducción de sillas en Sierpes, anunciada por bombo y platillo a través de las redes del Consejo, reculando finalmente y no haciéndose nada al respecto. Dicen que lo abordarán para 2023. Y así continuamente año tras año. Ni están ni se le esperan.
