La Hermandad del Carmen de San Leandro realizará su salida procesional el próximo sábado 8 de julio. En este sentido, estrenará el dorado de su nueva peana, en oro fino de 23 3/4 kilates, tras el estreno de la talla el pasado año 2022.
Estos trabajos han sido realizados por Abel Velarde. Los querubines son del siglo XIX restaurados por el imaginero Esteban Sánchez Rosado.
La siguiente fase consistirá en el dorado de los mecheros de la peana, completar las cartelas y grabar los soles restantes.
La peana de carrete
La peana de carrete consta de tres partes diferenciadas: Cuerpo, basamento y candelabros.
Con respecto al cuerpo, es la parte central de la peana, que está pensada en forma de tronco de pirámide con sus caras curvas, pero con chaflanes en las esquinas (ochavada) donde la parte superior está adaptada las medidas de la imagen de la Virgen y la parte inferior se reduce para formar el cuello característico de las peanas de carrete. El cuerpo de la peana está diseñado para que su parte central incluida cartelas en alusión a la advocación del Carmen, siendo lo que se muestra en el diseño una cartera donde el arcángel San Miguel rescata las Ánimas Benditas del Purgatorio.
La escena está enmarcada por un óvalo plano del que salen otros dos óvalos de sus extremos desde donde nace la hojarasca rocalla que rellena toda esa parte. Sobre la cartela, una concha de gran volumen forma parte del centro de una cenefa superior que está compuesta por rocalla y espejos circulares.
En las ochavas del cuerpo de la peana cuelgan guirnaldas de rosas en clara alusión a la letanía lauretana ‘Rosa Mística’. El contraste entre las zonas con rocallas y las partes planas sirve para aumentar el efecto óptico de volumen de esta zona.
El basamento es la parte inferior de la peana y parte desde el cuello característico de las penas de carrete. Esta zona del cuello con tiene una cabeza de querubín con sus alas desplegadas, que se sitúa sobre el elemento central que compone esta zona.
Un gran sol con un Ave María destaca como un gran símbolo de alabanza a la Virgen y qué significa que María es la ‘Esperanza del Mundo’, ya que, gracias a su intercesión, todas las almas podrán ser liberadas de sus pecados.
Desde esa parte central aparecen cuatro brazos que sirven de sustento de la peana, llenos de rocalla y espejos. En su parte exterior está formado por llamaradas en alusión a las Ánimas Benditas del Purgatorio, que finalizan en unas volutas de acanto sobre las que se situarán ángeles niños portando un elemento característico de la Virgen del Carmen, su escapulario, en un claro gesto de acercamiento de este a los fieles.
Desde la parte central de los brazos aparecen guirnaldas de rosas que unen los brazos, donde aparecerán elementos muy característicos del barrio de La Huerta del Carmen (cerezas, avellanas y manzanas en honor a las calles aledañas de la parroquia y por donde discurre la procesión de la Virgen).
Los candelabros se sitúan en la parte superior de las ochavas del cuerpo de la peana y tienen un cuerpo en estilo rocalla que aumenta la altura de las mismas. Están formados por tres brazos cada uno, donde el central tiene mayor altura, el más cercano a la imagen tiene una altura intermedia y el exterior quedaría más abajo de los anteriores.
Las tulipas quedan rematadas por unas ‘coronillas’ muy sencillas, compuestas por un borde liso del que salen ocho conchas en rocallas de distintos tamaños.
Fotografía: Hermandad del Carmen de San Leandro.
