Correteaban las fechas de aquel 1500 en las que la Corona de Castilla conquistaba Canarias y añadían aquellos aborígenes a la cohorte de servidores fieles a la Corona de Los Reyes Catolicos cuando en el reino, certeza plena, en el nuestro, en Sevilla, Isabel prohibía la esclavitud mediante una Provisión Real.
Aquende hallome, centurias y centurias a posteriori indicándole a Isabel, Isa para una escasa cuantía de elegidos por la amistad, que erró y lo hizo de manera superlativa.
Atrás quedaron los malos tratos, ciertas desigualdades que más bien eran aberraciones humanas que otras casuísticas, por supuesto, pero el fracaso es morrocotudo.
Año 2021, un Rey Santo tuitero, juntaletras y sin festividad mientras unos cuantos se azotan por apuntarse la victoria ante si soy o no patrón, como si la nave no fuera lo suficientemente importante y necesitase capitán.
Año 2021, Isabel, has fracasado. Aquende prosigue este pergamino donde confieso que sigo preso, esclavo y maniatado ante Ella, ante su grandeza, su belleza, su viveza y su elegancia sin parangón.
Año 2021 y Fernando, Rey, Santo, Enamorado y esclavo de ti, Sevilla.
