En la jornada de ayer martes 27 de noviembre, la Hermandad de la Lanzada ha aprobado en cabildo extrardinario de hermanos la restauración de su titular letífica, la Virgen de la Esperanza Divina Enfermera.
Estos trabajos serán realizados por Juan Manuel Miñarro, que presentó previamente un informe sobre su actual estado. Comenzarán tras los cultos que se celebrarán en torno a la imagen el próximo mes de diciembre, con una duración de cuatro meses.
La restauración
La intervención sobre la imagen afectará principalmente a la policromía, ya que los estudios previos realizados por el restaurador muestra que la conservación del soporte original tanto del Niño Jesús como de la Virgen es buena.
De hecho, la exploración radiográfica previa ha revelado la inexistencia de problemas de estructura, tanto en la pieza originales como las añadidas, pudiendo apreciarse con claridad lo que corresponde las partes que aún quedan de la antigüedad, junto a las piezas procedentes de las transformaciones posteriores de la talla.
En cualquier caso, en la restauración serán objeto de revisión los ensambles, los sistemas de las articulaciones de los brazos y de las manos, el candelero y los elementos metálicos añadidos en restauraciones anteriores.
Los estudios
Por su parte, el estado de conservación de la policromía, y sobre todo la película superficial, es el problema fundamental que padece la talla. Los daños que presentan las imágenes, según el informe presentado por Miñarro, son de dos tipos principalmente. Por un lado, presentan problemas mecánicos provocados por roces que han generado erosiones de diversa gravedad y los deterioros debidos a adiciones y a repintes que tras haberse alterado, han provocado cambios de color y manchas de diferentes intensidades en la talla.
El estudio ha evidenciado además que se encuentra especialmente deteriorada la policromía de las manos de la Virgen por roces mecánicos y desgastes provocados por los cultos, daños en la encarnadura del cuello y de la frente, inevitables en parte por las labores de vestir a la imagen, así como los provocados por los pendientes en las mejillas.
Para tratar estos problemas, la intervención consistirá en la fijación de estratos pictóricos, en zonas cercanas a erosiones y ampollas y desprendimientos y se procederá al estudio de las capas pictóricas para proceder a la limpieza y eliminación de reintegraciones o repintes alterados, desbordantes y sobrepuestos a la pintura original.
La Virgen de la Esperanza Divina Enfermera
La Virgen de la Esperanza Divina Enfermera es una obra anónima de la segunda mitad del siglo XVI, si bien su aspecto actual se debe a remodelaciones profundas realizadas en los años 1786 y 1932, esta última ejecutada por el escultor Antonio Castillo Lastrucci, quien probablemente es el responsable del actual aspecto de la imagen que contrasta con la fisionomía del Niño Jesús que tuvo que ser objeto de menos actuaciones transformadoras.
La última restauración de importancia sobre latalla fue realizada en 1984 por José Rivero Carrera.
