Varias Hermandades de nuestra ciudad celebraron los cultos a sus imágenes titulares, concluyendo dichos actos con la celebración del Besapiés y los Besamanos, cultos en los cuales, las imágenes bajan del Altar y se sitúan cerca de sus hermanos, devotos y vecinos, para poderle rezar más cerca y tenerlos frente a frente y poder tener un encuentro más íntimo.
En San Bernardo, la Virgen del Refugio celebró durante la tarde del sábado y el domingo completo su besamanos, situándose la Dolorosa de Sebastián Santos en el presbiterio del Altar Mayor, luciendo manto burdeos bordado en oro, saya blanca bordada y corona de salida; y luciendo la Dolorosa del Miércoles Santo un tocado diferente a los que nos tiene acostumbrado, recordando viejas estampas por el «estilo ochentero». Flores blancas completaban el Altar, y el dosel de cultos que utiliza la Hermandad para estos actos.
En el Vulgo de Los Terceros, la imagen del Santísimo Cristo de la Humildad y Paciencia, de la Hermandad de La Cena, celebró su tradicional besapiés, situándose la imagen en un Altar sencillo dónde destacaba la imagen sedente de Cristo, mes antes de que presida en la Santa Iglesia Catedral el Via-Crucis de las Hermandades el primer lunes de Cuaresma. Alumbrado con varios candeleros de gran tamaño a los laterales, y varias jarras con flores.
En la Plaza Carmen Benitez, en la Parroquia de San Roque, el Señor de las Penas estuvo en Solemne y Devoto besapiés para concluir los cultos que se habían estado realizando en su honor la semana pasada, y finalizando con este acto, al que le seguiría el Via-Crucis interno hasta la nave, dónde la Hermandad tiene a sus titulares todo el año. Se situaba sobre las andas doradas, iluminadas por cuatro faroles dorados, y sobre un monte silvestre de claveles rojos y lirios morados. Portaba el Señor túnica burdeos lisa, con las manos maniatadas a modo de Cristo Cautivo.
En el Porvenir, la Hermandad de La Paz celebro el Solemne y Devotos besamanos a su imagen Dolorosa, María Santísima de la Paz, que este año se torno de una forma especial, al conocerse ya que será Coronada Canónicamente en la Santa Iglesia Catedral el próximo 1 de Octubre de 2016. Se situaba la imagen en el presbiterio del Altar Mayor de la Parroquia de San Sebastián, luciendo manto de vistas blanco bordado en plata, junto con la saya blanca bordada y corona de salida. Con un tocado a base de tablillas, dándole un aire diferente al presentar esta imagen normalmente tocados de la blonda característica. Tras ella, dosel rojo y dorado, con varias tandas de candelería y dos jarras con flores blancas destacando rosas blancas entre otras flores.
