En los nuevos Barrios de Sevilla, muchas Hermandades, Agrupaciones Parroquiales, y Asociaciones de fieles organizaron los besamanos a sus imágenes titulares Dolorosas, y Gloriosas como es el caso de la Iglesia del Corpus Christi a su Virgen Inmaculada Concepción.
Nuestra Señora de la Divina Gracia, Hermandad de Padre Pio-Palmete: La imagen se situaba en el lateral de la Parroquia en un Altar sencillo, escoltada la imagen por los dos candelabros de cola de su paso de palio junto con dos velas rizadas, así como varias tandas de candelería. Portaba un tocado a base de encaje recogido, con corona de salida, manto oscuro y saya con finos y elegantes bordados sobre fondo crema.
Nuestra Señora de la Caridad, Parroquia de San Lucas: La imagen que tallase Dubé de Luque, poco a poco se va asentando en la Parroquia de San Lucas del Barrio de Santa Aurelia, donde muchos de los vecinos se van sumando poco a poco al proyecto de una posible futura Hermandad. La Virgen de la Caridad, se situaba a los pies del Altar Mayor, portando manto morado de brocado, junto con saya blanca también de brocado, con un tocado característico, que le daba cierta naturalidad a la imagen. El exorno floral estuvo compuesto a base de flores rosas y malvas, dispuestas en jarras en torno a la imagen.
Nuestra Señora de la Concepción, La Trinidad: En la Capilla que posee la Hermandad de La Trinidad, la imagen de la Señora se disponía en el altar principal, ataviada completamente de negro, resaltando los bordados en oro de la saya y manto, junto con la diadema de plata sobredorada con la cual procesiona en el misterio de las Cinco Llagas, y un tocado de encaje. Aspecto sobrio del Altar, iluminado por varias tandas de candelería, con varios tipos de flores en tonalidad blanca, destacando claveles, nardos, lilium, todos dispuestos en las jarras del palio de la Esperanza. La imagen se encontraba bajo el dosel, donde presidía el escudo de la Corporación del Sábado Santo.
Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, Parroquia del Corpus Christi: En la Avenida de La Palmera, en la Parroquia del Corpus Christi, la comunidad parroquial celebró la festividad de la Inmaculada Concepción con el Devoto y Solemne Besamanos de su imagen gloriosa de la Inmaculada Concepción. A los pies del Altar Mayor, sobre una peana de plata, se disponía la imagen escoltada por centros de rosas de color rosa pálido, salpicadas con espigas de trigo. La imagen estuvo vestida en tonalidades azules y blancas, destacando una toca de sobremanto en tonos dorados.
María Santísima de la Purísima Concepción, Divino Perdón de Parque Alcosa: La Hermandad del Divino Perdón celebró los cultos a su imagen mariana en la Parroquia de los Desamparados, terminando dichos cultos con el Solemne Besamanos en honor a su imagen Dolorosa, la Purísima Concepción. Bajo las escalinatas del Altar de la Parroquia, con saya burdeos con bordados en realce, y manto en terciopelo azul marino, destacaba la imagen, portando corona de plata sobredorada de salida, y un tocado recogido y sencillo. Escoltada por los faroles del paso del misterio, y presidiendo el Altar, bajo la bambalina delantera la Bandera Concepcionista. Flores blancas para exornar el culto, en jarras del palio.
En la feligresía cercana a la Calle Feria, tres imágenes marianas recibieron el Beso de la Ciudad de Sevilla en la Festividad de la Inmaculada Concepción. Desde San Martín, la Virgen de Guía acompañada de San Juan a los pies del Crucificado de Illanes; en la Calle Amparo la Divina Pastora; y en la Plaza de San Andrés la Virgen de las Penas; finalizando en la Plaza del Salvador, la imagen de Nuestra Señora del Socorro.
Divina Pastora de las Almas de Santa Marina, Pastora de la Calle Amparo: Sobre una peana de sencillas líneas, y dorada se situaba la Divina Pastora, flanqueada por dos centros de rosas de color blanco, junto con dos candelabros de guardabrisa portando cera blanca, iluminando así el Altar. Con traje rosa con bordados en oro, y un mantolín en tonos celestes bordado en oro, fue ataviada la imagen, junto con las mejores joyas que posee la Hermandad en el ajuar de la imagen. Tras Ella, un gran dosel rojo, creando un conjunto sencillo y elegante del Altar.
Nuestra Señora de Guía, La Lanzada: Situada en la Capilla donde se venera al Señor de la Lanzada, la imagen estuvo expuesta en Solemne y Devoto Besamanos acompañada del discípulo amado ataviados con las prendas con las cuales procesionan cada Miércoles Santo en el Misterio; con un tocado en tull blanco, resaltando así la expresión de la imagen. Flanqueada por dos grandes centros de flores blancas destacando margaritas, claveles, entre otras variedades de flores, y tras Ella, el imponente crucificado de Illanes en su Altar.
Nuestra Señora de las Penas, Santa Marta: En el Altar Mayor, la imagen de Nuestra Señora de las Penas se encontraba en Devoto y Solemne Besamanos en la Parroquia de San Andrés, ataviada de forma sencilla, a la par de elegante y sobria, característica de la Hermandad. Portaba saya burdeos bordada en oro, y manto azul marino, con un tocado de encaje y diadema de plata sobredorada, con dos ángeles portando faroles a ambos lados, y numerosas jarras de flores con claveles blancos.
Nuestra Señora del Socorro, El Amor: La Dolorosa del Domingo de Ramos, se encontraba en la Capilla Lateral de la Colegial del Salvador, la cual pertenece a la Hermandad, a los pies del Cristo del Amor, ataviada de una forma muy característica, destacando una saya en tonos grisáceos, con bordados del siglo XVII, que Grande de León ha recuperado en esta saya para la imagen, donde presenta una especie de pecherín, lo cual hace que no presente un tocado; corona de salida y manto en terciopelo negro. El resto del Altar se completaba con varias tandas de candelería y faroles de entrevaral del palio, así como centros de flores blancas, en su mayoria minicalas y frecsias.
En el entorno de la Catedral, varias imágenes estuvieron en Besamanos, dos Dolorosas del Viernes y Martes Santo, y la Gloriosa Pura y Limpia Concepción del Postigo del Aceite en su pequeña Capilla, donde recibieron el Beso en sus manos de todos los que se acercaron a rezarle de una forma más cercana.
Pura y Limpia Concepción, Hermandad de la Pura y Limpia del Postigo del Aceite: La imagen inmaculista gloriosa, coronada canónicamente el 8 de Diciembre del año 2000, estuvo expuesta en Devoto y Solemne Besamanos, a pesar de las dificultades por las cual atraviesa su junta de gobierno. En un altar sencillo, portando en su pecho la réplica de la medalla de oro de la Ciudad de Sevilla, e iluminada por varios candeleros con cera blanca; así como jarras con rosas de color blanco.
Nuestra Señora de los Dolores, Santa Cruz: Situada a los pies del Altar que preside el Señor de las Misericordias, dónde destacaba las tonalidades oscuras que vestía la imagen, con bordados en plata, tanto saya y manto, ambos a juego; con corona en plata y destacando el fajín en tonos marrones con bordados florales en sedas de colores. Tocado muy característico, destacando el gran puñal que portaba la imagen en el pecho, así como el pañuelo de encajes que lleva en su mano izquierda para secar las lágrimas. Todo el conjunto se completaba con varias tandas de candelería portando cera blanca, y jarras y centros de flores blancas.
Nuestra Señora de la Soledad, Soledad de San Buenaventura: Situada en la Capilla lateral de la Iglesia-Conventual de San Buenaventura, en un Altar presidido la por la imagen de la Dolorosa, y tras ella, la Cruz de Guía con la cual inicia la Estación de Penitencia cada Viernes Santo. Se puede apreciar en las imágenes, la impronta de Grande de León en la forma de vestir de la Señora, devolviéndonos a la retina imágenes añejas en la forma de vestir las dolorosas. Dos candelabros de guardabrisa escoltaban a la imagen, así como varias tandas de candelería con cera blanca; y un exorno floral exquisito con camelías en su totalidad.
En la feligresía de San Vicente, varias de sus hermandades organizaron Solemne y Devoto Besamanos a su Dolorosa tutular, viéndose imágenes históricas con el manto de las Hermanas Antúnez conocido como el de «los soles» que perteneció a la Hermandad de La O; así como el Magno Altar de la Hermandad del Silencio con su Virgen de la Concepción; terminando en San Vicente, con la Virgen de la Cabeza, perfectamente vestida por Antonio Bejarano, realzando la imagen de dicha talla.
María Santísima de la Concepción, El Silencio: En la calle Alfonso XII, los hermanos del Silencio celebraron el Devoto y Solemne Besamanos a su Señora, la cual bajó del su Altar para en todo momento, el pueblo de Sevilla besase sus manos, formándose grandes colas. Presentaba su manto azul pavo de camarín, así como su saya roja bordada, destacando en un óvalo central el escudo de la Hermandad. Magno Altar presidido por el Simpecado Concepcionista. Momentos previos a la Solemne Función celebrada a las 12:00 horas, la Banda de Cornetas y Tambores «Ntra. Sra. del Sol» rindió honores a la Señora, interpretando toque de cornetas.
La imagen que procesiona cada Miércoles Santo bajo palio desde el templo de San Vicente, fue situada en el Altar Mayor de la Parroquia, en un sencillo Altar, donde destacaban el dosel rojo intenso tras la imagen, y cubriendo el retablo mayor, unas telas en colores «inmaculistas». Con un tocado en forma de tablas brocado, y luciendo en su pecho una cruz pectoral, así como el puñal del dolor, toca de sobremanto y manto sencillo bordado solo en las vistas. Llevaba una pequeña joya, con la inscrpción «Vera-Cruz» en honor a su vecina hermandad. Escoltada la imagen por dos candelabros de guardabrisa, y tandas de candelería con cera blanca; así como un exorno floral en tonalidad blanca, destacando claveles, antirrinium, nardos, rosas, entre otras.
Nuestra Señora de las Tristezas, Vera-Cruz: Histórica estampa la que pudimos ver en la Capilla del Dulce Nombre de Jesús, la imagen de la Virgen de las Tristezas portando un manto bordado por las Hermanas Antúnez, que perteneció a la Hermandad de La O, y actualmente en Espartinas; manto conocido como «el de los soles». Situada en el Altar Mayor, con una escena sencilla, donde lo que más resaltaba era la imagen de la Señora, tendiendo su mano a Sevilla. Con un tocado original, y en la línea clásica de como está acostumbrada la Sevilla Cofrade con esta imagen y su vestidor Antonio Bejarano. Única joya que portaba era el puñal, símbolo del dolor. Escoltada por dos ángeles ceriferarios, y varias bandejas de plata, y tras Ella, en el dosel un cuadro con la Inmaculada Concepción. Cera blanca, y jarras con flores blancas completaban la escena.
En torno a la feligresía de Santa Catalina, concurrieron cinco Besamanos, empezando el día 6, Día de la Constitución con la Virgen de los Ángeles y la Virgen del Rocio; para continuar con la Soledad de los Servitas, Madre de Dios de la Palma del Cristo de Burgos; y Nuestra Señora del Subterráneo en Los Terceros.
Nuestra Señora de los Ángeles, Los Negritos: La imagen si situaba en los pies del Altar Mayor de la Capilla, con un altar sencillo, a la par que elegante, con gran recogimiento. La imagen vestida con el manto, saya y corona de salida de cada Jueves Santo, y exornado el Altar con los antiguos candelabros de cola del paso de palio portando cera blanca, y en los nuevos, en cada guardabrisa un centro de flores blancas destacando gladiolos. Bajo un dosel, se situaba el Simpecado Inmaculista, sujetado por dos ángeles.
Nuestra Señora del Rocio, La Redención: Nuevamente, una estampa para el recuerdo, que nunca antes se había vivido, porque la Señora se nos presentó a Sevilla con el manto de salida azul pavo perteneciente a la Virgen de las Angustias de Los Gitanos por cumplirse 25 Años de la Estación de Penitencia desde dicha Iglesia. Con su tocado característico, y saya blanca, y tras Ella un Magno Altar presidido por una imagen de la Inmaculada Concepción, con numerosos candeleros con cera blanca y jarras con flores en distinta tonalidad rosa.
Nuestra Señora del Subterráneo, Reina de los Cielos y de la Tierra, Hermandad de La Cena: Como cada año, la Hermandad de La Cena vuelve a sorprender a Sevilla en el montaje de su Besamanos, creando un Impresionante Altar, dónde es imposible no fijarse en la multitud de detalles que acumula, y que finaliza en en centro del mismo con la imagen de la Virgen del Subterráneo, de forma clásica vestida, elegante y sencilla. Porta manto de salida color azul marino, junto con saya burdeos y corona de salida. El Altar lo conformaban ángeles en diferentes puntos, imágenes y cuadros de santos, así como la imagen del Rey San Fernando en el centro del Altar, en una especie de capilla cuyo fondo era el techo de palio. Flores blancas en distinta variedad y los antiguos faroles del paso de palio y del Señor de la Humildad completaban la escena.
Nuestra Señora de Madre de Dios de la Palma, El Cristo de Burgos: Ataviada con saya blanca sobre tisú blanco, y portando manto bordado en las vistas, se presentaba la Dolorosa del Miércoles Santo, con su mirada alta, y de forma sencilla vestida. Portaba corona labrada en plata, e iluminada la escena con varias tandas de candelería portando cera blanca.
Nuestra Señora de la Soledad, Los Servitas: En la pequeña capilla de la Calle Siete Dolores de Nuestra Señora, la Hermandad Servita tiene su sede canónica, donde como cada 8 de Diciembre, celebra el besamanos en honor a la titular mariana que va bajo palio cada Sábado Santo. Se presentaba en el centro del Altar, escontada por varias jarras y centros con rosas de color blanco; portando la imagen manto, saya y corona de salida, siendo la saya y manto estrenos «recientes» de la corporación. Altar sobrio, sencillo y elegante para esta Dolorosa.
